Las alianzas de hoy
La reflexión aplica por igual a mecanismos que procuran la seguridad (eg. OTAN), así como a otros cuya vocación es más amplia y cubren temas de cooperación, en sentido amplio (eg. OEA, UA, LEA ANSEA).
La reflexión aplica por igual a mecanismos que procuran la seguridad (eg. OTAN), así como a otros cuya vocación es más amplia y cubren temas de cooperación, en sentido amplio (eg. OEA, UA, LEA ANSEA).
Cuando la política de poder se lleva a extremos, los países dejan de actuar con base en su legítimo interés nacional y abrazan la denominada Razón de Estado, es decir, el despliegue de acciones excepcionales y de emergencia…
El tema es doblemente complejo porque esos nacionalismos cerrados actuan como agentes anti occidentales y, a la vez, cuestionan las raíces mismas de la cultura política democrática consolidada a escala global.
En la teoría clásica se postula que la democracia es una forma de organización política del Estado, en la que el pueblo toma decisiones en ejercicio de su soberanía, de manera directa o a través de sus representantes.
Es probable que la madre de los males del mundo sea la pretensión de la ONU de homologar, a escala planetaria, un modelo de organización política ajeno a realidades históricas no occidentales
Como en esa época finisecular, hoy la novedad es la inteligencia artificial (IA), la cual genera expectativas para la ciencia y, también, dudas por su capacidad para reproducir prejuicios humanos aprendidos a través de algoritmos en ámbitos sensibles…
Lo que se está gestándo aún es amorfo, pero deja ver ángulos de gran complejidad, que socavan la confianza en la diplomacia y contribuyen al debilitamiento del Derecho Internacional y de la comunidad mundial.
La ruta estaría dando resultados; así lo dejan ver los vacíos de poder que se han generado en distintas latitudes y los intentos de países con ambiciones hegemónicas para ocuparlos, sin temor a represalias.
Tras los llamados de Juan XXIII en su encíclica Pacem in Terris y de Paulo VI en Populorum Progressio, Juan Pablo II tuvo el acierto de posicionar a la sede petrina como actor central de las relaciones internacionales…
Por un lado, Europa expresa su renuencia a apoyar a Estados Unidos en un conflicto con Irán que no es suyo y que arriesga el suministro de los energéticos que mueven la economía del Viejo Continente.
Este diagnóstico tiene historia. La primera llamada de atención ocurrió tras la caída del Muro de Berlín, hecho que marcó pauta para la conducta diferenciada de los Estados en la posguerra fría.
Conflictos como los de Ucrania y Medio Oriente, la galopante pobreza en diferentes zonas y los populismos de izquierda y derecha, alteran el orden y la justicia, polarizan sociedades y no contribuyen a generar bienestar.
El balance, siempre positivo, acredita el valor del multilateralismo como espacio deliberativo útil para identificar soluciones colectivas a problemáticas compartidas.
Aunque ha pasado poco tiempo desde que asumió el Trono, el mayor de sus retos es definir un perfil propio para su reinado, que le permita considerar el alejamiento ecelsiástico de las nuevas generaciones…
Tras las guerras de Corea y Vietnam, de los ataques terroristas del 9/11 en territorio estadounidense y de los conflictos en Ucrania y Gaza, lo que ahora acontece es la más seria amenaza a la estructura establecida al final de la Segunda Guerra Mundial.
De hacerlo así, la discusión política y académica podría orientarse hacia la doble meta de revitalizar los valores liberales que animaron los trabajos de la Conferencia de San Francisco (1945) y consolidar un orden mundial sustentado en reglas.
Los que así discurren estiman que la denominada realpolitik (política realista) muta el honor, gloria y poder del Estado westfaliano por el bienestar de los gobernados, lo que se traduce en una idea clara del interés nacional.
A estas condicionantes cabe añadir una realidad que ofrece un modelo de convivencia inseguro por definición, regido por el uso de la fuerza como medio para establecer el orden, en detrimento de relaciones políticas estatales comprometidas con la autoridad y el buen gobierno.
En ambos casos y para sobrevivir, los Estados despliegan habilidades diplomáticas propias, en un entramado cada vez más rígido, donde la autoayuda es crucial para preservar un mínimo de soberanía y avanzar intereses nacionales.
El momento es delicado porque, cuando se creía que finalmente el realismo Estado-céntrico se transformaría en beneficio de la liberación humana, en los hechos se retorna al estatismo y pierden prioridad la persona y sus derechos.