Por qué ahora sí

Con las directrices formuladas en materia de comunicación social plasmadas a través del primer mensaje a la nación, el Pacto por México y la reforma constitucional de las telecomunicaciones, la radiodifusión y la competencia económica inesperadamente el nuevo gobierno sentó las bases para crear un nuevo modelo de comunicación nacional 180° distinto al heredado del siglo XX, pues limitó el poder unilateral de los monopolios de las telecomunicaciones, propició la competencia en la radiodifusión, telefonía y servicios de datos, incrementó la pluralidad informativa, fortaleció la transparencia, eficientó el aprovechamiento del espectro radioeléctrico, abrió nuevas cadenas de televisión, potenció la perspectiva del servicio público, amplio del acceso a la banda ancha, redujo los costos de uso de Internet, creó nuevos órganos reguladores autónomos, respaldó algunas garantías comunicativas ciudadanas, fortaleció a los medios públicos, que todos ellos fueron aspectos que los poderes fácticos mediáticos impidieron que se dieran durante muchos años en México para conservar sus desiguales privilegios monopólicos.