Cambios profundos o explota la cloaca
Y el populista es popular hasta que la pirámide se cae, hasta que la escalera no soporte más, o hasta que, ante la vista de todos, exploten los duros resultados de sus impertinencias.
Y el populista es popular hasta que la pirámide se cae, hasta que la escalera no soporte más, o hasta que, ante la vista de todos, exploten los duros resultados de sus impertinencias.
En la jerga política nacional, desde hace cerca de un siglo, la gente empezó a llamar tapados a aquellos prospectos que deseaban llegar a obtener la candidatura del partido hegemónico (PNR, PRM y PRI) a la presidencia de la república.
Cuántas cosas ha afirmado el presidente en foro de cobertura nacional que no ha probado nunca; en donde sus decires, hasta los contradictorios, ahí quedan sin más. Y juzga, de la manera más liviana, sin mayor responsabilidad.
Ha roto, con su diario decir, la idea válida de que un presidente no divide a los mexicanos, sino que los suma a todos, debiendo multiplicar su buena relación con ellos por bien del país, pero no restarlos.
Una de nuestras áreas urgentes es: como terminar con la violencia y la guerra, cuando vivimos en una época en que ambas pueden tener causas y efectos internacionales e, incluso, mundiales.
Y todas las personas son todas: ricas y pobres, mujeres y hombres, niños y ancianos, educados y analfabetas, religiosos y ateos, extranjeros y mexicanos, humanos de bien y delincuentes; es decir, todas.
Ahora, en su tarea política electorera, AMLO pretende ampliar su radio de acción; por eso visitó Guatemala, El Salvador, Honduras y Cuba, para hacer un bloque antes de asistir a la reunión organizada por EU con naciones americanas.
La crítica y la oposición a su forma de ejercer el poder no pueden calificarse de traición a la patria, por más que él reiterativamente lo repita, y le quiera agregar una ilegal e indebida penalidad.
Seguramente el titular del ejecutivo federal nunca ha leído los artículos del 123 al 126 de tal codificación y, por ende, no precisa lo que es en el campo del derecho “la traición a la patria”. Él, simplemente a todos los que están en contra de sus ocurrencias los tilda de traidores a la patria.
Esta Semana Mayor, como también se le denomina, es como cada individuo la ve, la vive y la aprecia, según el color del cristal con que la mire, la goce, la padezca y estime.
Desde que soy ciudadano no he faltado a ni un proceso electoral; por ende, decido no ir a sufragar en ese evento; mi razón juzga que esa “revocación” es inconstitucional.
Esa estructura concentradora, ese sistema de aglutinación, es la principal causa de la mala distribución económica que tenemos, es el gran motor que todos los días pone triunfante y en marcha a la enorme corrupción nacional que padecemos.
Ese próximo pasado 21 de marzo (para el gobierno federal al menos) fue el Día de Andrés Manuel López Obrador y del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, conocido por sus siglas: AIFA.
Los comunes son 650 y los elige el pueblo en ese número de distritos electorales, donde funcionan doce partidos políticos que nada tienen que ver con los “conservadores” y “liberales” que AMLO sigue trayendo en la revoltura de su cabeza.
Obvio que Palacio Nacional no es un barco de guerra, ni Andrés Manuel López Obrador es un almirante británico, sino sólo es, como presidente de México, comandante en jefe de las fuerzas armadas.
Está claro que Rusia, por su seguridad, no acepta tener fronteras con países que estén en la OTAN; por esto, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, sin formación política, amenazó a la Federación Rusa al pedir el ingreso de Ucrania a la OTAN.
Así, ese desajuste de identidad personal conduce a una perturbación social; y el gesticulador ya no es sólo César Rubio, sino gran parte de los mexicanos, de aquellos ayeres.
Si el legislativo y el judicial no le ponen límites al déspota que todo lo retuerce, a los periodistas y a los medios de comunicación les corresponde denunciar y acotar las barbaridades del poderoso.
El embajador de EU en México, Ken Salazar, parecía preocupado y muy activo en contra de la llamada reforma energética promovida por el presidente Andrés Manuel López Obrador.
Desde luego, los pocos que rememoran esa data con nuestra Carta Magna, no todos distinguen qué es iniciar, discutir, aprobar, sancionar, promulgar y publicar.