Intromisión presidencial
Lo que los justiciables esperamos es que todas las resoluciones del poder judicial federal sean imparciales, completas y prontas, aunque el presidente AMLO o el congreso se opusiesen a ello.
Lo que los justiciables esperamos es que todas las resoluciones del poder judicial federal sean imparciales, completas y prontas, aunque el presidente AMLO o el congreso se opusiesen a ello.
De serlo, es el propio presidente AMLO, con su proyecto impreciso, quien afecta la seguridad nacional.
Me concita este tipo de reflexiones la autocomplaciente (peligrosa y presumida) terquedad del presidente Andrés Manuel López Obrador: “Llueva, truene o relampaguee, el tren maya va, porque va”.
Todo eso nunca fue ni será producto de muchedumbres. Los seres humanos unidos, conscientes y preparados, son el motor de la Historia.
AMLO asegura: “No hay grupo opositor que ponga en jaque al gobierno”; cuando él y su gabinete, que entraron como medicina para aliviar un mal, se han ido convirtiendo en veneno, en sus propios oponentes.
Así, ese tercer informe de AMLO es lo mismo que todos los demás informes de sus predecesores. Mientras, la realidad nacional persiste en ser la misma.
AMLO nos ofreció con seriedad que para este 2019 creceríamos económicamente al 4 por ciento, y con esperanzada credulidad votó la ciudadanía.
Rosario Robles y Carlos Ahumada no son personajes que proyecten honradez, ni gozan de simpatía popular, pero no por eso debe permitirse que se les violen derechos humanos.
La promesa de acabar con la inseguridad no se ha cumplido, a pesar de la declaración de que no caería en la trampa de declararle la guerra al narcotráfico.
Decidir ser sólo presidente de su facción, no sólo es incongruente, sino que nos hace preguntar si en realidad en país lo que necesita es tener un presidente que lo sea de todos los mexicanos.
Varios personajes han llegado al poder y con sospechas de que no están bien de sus facultades mentales.
Ni alcoba conyugal ni sede de una familia por más que sea del funcionario más poderoso del país, pero ya se tomó la decisión de que AMLO viva en Palacio Nacional.
Las decisiones tomadas en esta administración, en especial en materia de seguridad pública, apuntan a un intento de legalización para el crimen organizado, algo que no necesariamente sea una solución.
Todo se centra en Andrés Manuel López Obrador, quien ha abusado de frases que reflejan que que su proyecto es de pura palabra y sin resultados que presumir.
A pesar del preocupante panorama que vivimos los mexicanos, el presidente aún está a tiempo de corregir y no seguir con los engaños.
Ambos mandatarios representan los riesgos de permitir llegar al gobierno a personajes sin la adecuada preparación para esta función.
Pese a las adversidades, el mexicano resiste, no importa si se trata de los expresidentes que hemos tenido o del actual que tenemos.
Todo indica que Trump le tomó la medida a López Obrador y el acuerdo migratorio saldrá muy caro para nuestro país.
La actual problemática por la que atraviesa la relación México-Estados Unidos, se agrava por la presencia de dos mandatarios con estilos que no sólo se contraponen, sino que complican la negociación.
Al utilizar el término “hampa” para referirse a periodistas, y no aclarar que conducta delictiva realizan, en realidad violó derechos humanos de las personas aludidas.