La mañanera al desnudo
En cambio, cuando AMLO manifiesta que “todos debemos transparentar ingresos”, acierta, todos debemos transparentar ingresos, pero no ante él, ni en su redil electorero de todos los días.
En cambio, cuando AMLO manifiesta que “todos debemos transparentar ingresos”, acierta, todos debemos transparentar ingresos, pero no ante él, ni en su redil electorero de todos los días.
La pasión electoral de AMLO es tan enfermiza, que aceptó ser objeto en la campaña presidencial de Trump y, ante el hecho riesgoso para México, sólo dijo: “soy respetuoso de la decisión de EU… no tengo opinión sobre eso…
Todo era felicidad para Andrés Manuel y para David, pues AMLO ha decidido autoritariamente, y contra todas las leyes, no licitar las compras del gobierno federal, por la sencilla razón de que él es honrado, y no roba.
Y ese mito, en inicio, lo hizo suyo una multitud ávida de creer en alguien, pero ese mito carece de sustento real, ya que (en todo tiempo y lugar humano) quien tiene la fuerza tiene el poder, y la gente lo sigue para obtener algo: limosnas, becas, dinero, migajas.
Ya que comprende los desastres de sus actos y omisiones (en salud pública) y no da su brazo a torcer, no reconoce su responsabilidad, no acepta su equívoco, sino al contrario, su actitud corresponde a quien soberbio asegura: no me equivoco nunca.
En inicio, negaron su existencia. “Es invento de los chinos y de los demócratas”, señaló Donald; “es cosa de los conservadores y neoliberales”, expresó Andrés Manuel; y Bolsonaro aseguró: “son fantasías de nuestros enemigos… es una gripilla”.
Ese AMLO antimilitarista, ahora militariza a México, y no sabemos si es para dañar a las fuerzas armadas, o para entregarles el poder. Lo cierto es que su promesa quedó quebrantada, y a su proyecto le impuso un giro de 180 grados.
Entendamos que Lozoya nunca irá a la cárcel, mientras sirva a AMLO, delatando y aportando grabaciones a contentillo del presidente.
En el México actual, la administración a cargo del presidente Andrés Manuel López Obrador instituyó otra 4T; la que, hasta el momento, ha resultado un fiasco para sus originales pretensiones.
En fin, el presidente Trudeau sí tuvo decoro y dignidad al declinar esa tramposa y sucia invitación; y dejó solos a Trump y a AMLO para que contaran los muertos que han provocado.
Pagés Llergo se caracterizó por su inquebrantable independencia, su congruente perseverancia y su capacidad periodística, y con el profesional aporte de todos los colaboradores.
Consideren que la primera versión del presidente motivó que la adoptaran, como suya, todos los miembros del gabinete de seguridad, incluso, algunos, tal repitieron bajo protesta de decir verdad ante las cámaras del poder legislativo federal.
El presidente López Obrador dispuso que en una de sus mañaneras se le preguntara sobre ese proyecto de Monreal; y, cumplido el encargo, AMLO respondió: “si es para ahorrar dinero, estoy totalmente de acuerdo”.
Ambos, independientemente de que estemos o no de acuerdo con lo que expresan y hacen, merecen respeto como seres humanos, pero sobre todo como compatriotas, pues constituyen parte de nuestro patrimonio.
Lo que le pase al barco afectará a los pasajeros, a la tripulación y al capitán; por ello, toda la gente a bordo debe conducirse correctamente, para que se navegue de excelencia, en bien de todos.
Empero, para cualquiera de esos dos propósitos, debe previamente entender que el “PIB” (siglas del producto interno bruto de un país) es un instrumento indicador de carácter macroeconómico, que se emplea para medir el comportamiento general.
El primero, el muro que pretende proseguir el presidente Donald Trump; y, el segundo, el que construye con odio avinagrado el presidente Andrés Manuel López Obrador.
Toda persona conciliada consigo mismo y con su medio desea y hace el bien a los demás. Aunque en el mundo no exista lo bueno y lo malo en términos absolutos, ya que el bien y el mal no son conductas ni percepciones ni resultados estáticos o inamovibles.
Pero AMLO, respecto al coronavirus, exhibió su pésimo comportamiento; primero lo calificó como complot de los conservadores, y continuó sus reuniones masivas como repartidor de abrazos y besos, dando mal ejemplo.
El fondo de todo poder político lo estudió con riguroso procedimiento científico el irlandés James George Frazer (1854-1941), quien investigó ese voluble y profundo vínculo entre el pueblo, su gobernante y dios, con raíces mágicas, religiosas y políticas.