Una mujer indígena a la Presidencia
Los manipulados contenidos de los medios de comunicación los que nos han impuesto patrones culturales extranjerizantes.
Los manipulados contenidos de los medios de comunicación los que nos han impuesto patrones culturales extranjerizantes.
Se ha dado un retroceso precisamente a la contratación colectiva y al acceso a la seguridad social.
Esta lucha, digna en todos los sentidos, pronto retumbará en el Congreso.
La sociedad debe estar al alba para evitar un nuevo quebranto a sus derechos.
Los números rojos han tomado cartas de naturalización en el sector oficial.
Una vez más los cancerberos del duopolio televisivo en el Senado, con Javier Lozano Alarcón a la cabeza, recurrieron a las malas artes legislativas para librar a Televisa y TV Azteca de una multa de alrededor de 400 millones de pesos que deberían sufragar por haberse negado a invertir en la digitalización de sus 500 estaciones de baja potencia en el país, retrasando por un año el apagón analógico que amenazaba, además, con cancelarles a las empresas privadas un importante número de concesiones.
Criminalizar la protesta social, vía la complicidad de los medios de comunicación, se ha tornado en la salida más fácil para evadir la solución a los grandes problemas nacionales. Disentir o ir en contra de una política autoritaria o de imposiciones que anula el diálogo y el respeto al Estado de derecho, es comprar un boleto seguro a la represión y a la privación ilegal de la libertad.
En el actual escenario mundial, donde los embates del imperialismo retornan con fines golpistas y de desestabilización en contra de gobiernos de América Latina que han buscado modelos alternativos de desarrollo opuestos al neoliberalismo, uno de los mayores desafíos del movimiento obrero es transitar de su accionar reinvindicativo a su proyección política, pues como creadores de la riqueza social los trabajadores demandan un espacio en el diseño de las políticas públicas que les benefician o afectan de manera directa.
Al cumplirse 47 años de la matanza estudiantil de Tlatelolco, registrada el 2 de octubre de 1968 durante el gobierno represor de Gustavo Díaz Ordaz, las condiciones adversas a que se enfrentaron los jóvenes de ayer no son muy diferentes a las que hoy prevalecen en el escenario nacional y que obligan a miles de estudiantes a luchar contra inercias autoritarias del pasado que buscan criminalizar a los movimientos sociales como el de los 43 normalistas de Ayotzinapa, desaparecidos hace un año, en la ciudad de Iguala, Guerrero.
El trágico terremoto de 1985 que devastó a la ciudad de México puso al descubierto las dos caras diametralmente opuestas del país; una, representada por los flamantes tecnócratas, con Miguel de la Madrid Hurtado a la cabeza, que trataron de minimizar la catástrofe al señalar que la nación seguía de pie y en unos días volvería a la normalidad,
Las devastadoras consecuencias que el cambio climático empieza a tener en todo México y en las grandes ciudades como el Distrito Federal deben llevar a la sociedad en su conjunto a un análisis serio y profundo que sancione a los responsables del fracaso de las políticas ambientales y el incremento de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera; las lluvias atípicas registradas en las últimas semanas son causa directa de pérdidas humanas y materiales donde los que menos tienen vuelven a pagar las consecuencias de un problema global originado por los países capitalistas que siguen anteponiendo sus ganancias a la preservación del medio ambiente.
Confinadas en la peor crisis interna e ideológica de su historia, las tres principales fuerzas políticas del país tratan de emplear la renovación de sus dirigencias nacionales como un elemento de distracción y manipulación de la opinión pública; una vez más el PRI, PAN y PRD quieren endilgar a los electores el engaño de una renovación partidista que, ahora sí, trabajará por el bien del país, cuando sus cartas de recomendación hablan de un absoluto acatamiento parlamentario a los intereses de las multinacionales y los gobiernos extranjeros.
A la tecnocracia mexicana, casada con el neoliberalismo, le produce urticaria hablar del milagro económico registrado en la última década en Bolivia, modesto país del cono sur que a la llegada de su primer presidente de origen indígena, Evo Morales, en 2006
Tras las primeras evaluaciones realizadas a los maestros del país donde sus exámenes presentaron inconsistencias en los parámetros pedagógicos y hasta reiteradas faltas de ortografía, apareció el verdadero objetivo neoliberal de la reforma educativa que, con el aval de la Suprema Corte, podrá pulverizar sus derechos laborales y sindicales. Queda en claro que no es la niñez la prioridad del improvisado modelo burocrático que en aras de una ambigua “calidad educativa” permitirá al gobierno aniquilar los ascensos por escalafón y aplicar despidos sin tomar en cuenta la opinión de la parte sindical.
Los lineamientos contemplados en el nuevo proyecto supeditan el pago de las compensaciones extras a la disponibilidad de recursos.
Tras los acuerdos pactados por las 250 organizaciones que participaron en la Caravana Nacional por la Defensa del Agua, el Territorio, el Trabajo y la Vida, la movilización social no quedará más en el terreno de las declaraciones y las denuncias públicas; ahora, pasará a una articulación social donde ni una sola lucha de los indígenas, campesinos o trabajadores quedará aislada.
A escasos días de las elecciones, el gobierno federal envió un mensaje totalmente equivocado, que se puede vandalizar, quemar, destruir, bloquear, desalojar… y no pasa nada. Al contrario, porque estas acciones las llevó a cabo la CNTE justo después de que se suspendiera de forma indefinida la evaluación magisterial.
A casi dos años de iniciada la lucha de la tribu Yaqui, de Sonora, por la defensa de su territorio, su agua y recursos naturales, cientos de organizaciones sociales de todo el país se unen a su reclamo de justicia haciendo causa común ante la intención oficial por privatizar el vital líquido concesionando su manejo a empresas privadas como lo contempla la Ley General de Agua que ya se encuentra en la lista de infamias próximas a cometerse en el Congreso de la Unión
Teniendo a las juntas de su parte, los convenios leoninos para adelgazar la burocracia serán mero trámite.
A casi un siglo de su promulgación, nuestra fracturada Carta Magna ha permitido a los gobiernos neoliberales blindarse con una coraza de impunidad que les confiere el poder para desoír lo mismo el clamor de justicia del pueblo de México como las observaciones de los organismos internacionales, en la violación sistemática a los derechos humanos.