Claroscuros de Porfirio Díaz
Nuestro país está lleno de historias e historietas, en muchos casos se trata de apologías o desmesuras porque el maniqueísmo se inoculó desde la primera edad del México independiente. Cada quien acude a la historia que le parece mejor de acuerdo con su talante ideológico, la cuestión radica en calificar a buenos y malos, héroes y villanos. Blancos o negros, no hay espacio para los grises.


