Los saldos continúan en rojo
No pueden ser causa de jolgorio los miles de homicidios perpetrados por la mafia.
No pueden ser causa de jolgorio los miles de homicidios perpetrados por la mafia.
La Tierra Caliente michoacana reporta muertos, balazos, explosiones, ausencia de autoridad.
Parece no importar la reforma educativa o la energética ante los asuntos del balón y el dinero.
Los militantes izquierdistas no se ponen de acuerdo sobre su propio proyecto de acción.
Las protestas sociales terminan envilecidas porque no aportan propuestas claras.
Ambos son las dos caras de una misma moneda histórica.
El 2 de octubre fue la fecha roja en que el gobierno envió la maquinaria para aplastar la rebeldía de muchos jóvenes que buscaban un cambio.
Hay que prestar atención a los gritos que no son para celebrar ni festejar buenaventura.
Estamos inmersos en la conmemoración de aquella lustrosa proclama de los Sentimientos de la nación.
Un par de temas polarizan opiniones, la discordancia de enfoques con relación a la reforma energética y la educativa.
La educación en México es una asignatura relevante que no se mejorará con el fanatismo ni con exclusión de iniciativas.
La educación es un asunto prioritario ayer, hoy y siempre.
Algo grave sucede en el PAN, los vituperios, la demolida institucionalidad rematada por pleitos de cantina son su actual paisaje urbano, no más las líneas programáticas de sus fundadores, su doctrina está en extinción porque la cadena de fracasos salta a la vista.
Una parece ser la justicia para los ricos, otra muy distinta la de los pobres.
Los problemas de inseguridad afectan a todos porque se contraponen al bien común.
Abatir inseguridad es tarea prioritaria del Estado mexicano.
Juárez sufrió el exilio, Fox fue financiado ilegalmente por sus amigos.
No existe confianza plena en las autoridades electorales.
La democracia no basta por sí misma si las carencias son lacerantes y la pobreza cabalga incesante.
El PAN se exhibe por sus dirigentes como una organización desordenada, indisciplinada y plagada de vicios.