Luces en el canal de PSOE
Los oscuros caminos por los que transitaron Rodríguez Zapatero y algunos de sus ministros condujeron al PSOE al descrédito y al olvido.
Los oscuros caminos por los que transitaron Rodríguez Zapatero y algunos de sus ministros condujeron al PSOE al descrédito y al olvido.
El país se mueve al compás de un pasado repugnante del que todos aprovechan su extremismo histórico.
Es una grave irresponsabilidad embarcarse en aventuras secesionistas en unos tiempos de crisis.
¿Es que la Unión Europea ha conseguido la paz al comprar barato y vender caros sus préstamos?
Es difícil creer que tenga una nueva oportunidad… ¿A la tercera va la vencida? Al menos, deje un bagaje positivo si puede.
Alerta, don Mariano, somos víctimas de una Europa de diseño neoliberal y angustiante.
¿Qué le pasa a Artur Mas, presidente de la Generalitat, que estuvo en la sombra y quiere ser el redentor de su pueblo?
Todos seremos afectados: ricos y pobres, blancos, negros, amarillos, cobrizos.
No faltaba más: el presidente Calderón defiende a quien dio el poder a su partido en el 2000. Es lo menos que puede hacer.
Es incomprensible la posición de los países miembros de la Unión Europea —son 27— que permanecen callados pese a la necesidad de soluciones prácticas.
En el interior de este triángulo escaleno formado por Grecia, España e Italia, se mueven interesen distintos y, al mismo tiempo, similares.
La rapidez con la que se han tomado múltiples medidas de rasgos totalitarios empieza a hacer mella en la opinión pública.
El Estado español tendrá que firmar más cartas para reiterar su respaldo económico al que no pague a tiempo. Alemania gana otra vez.
Está atrapado y no sabe cómo salir del atolladero. Ya candidato, Andrés Manuel López Obrador firmó un pacto de civilidad en el que aceptaba democráticamente la decisión del IFE. Pero hoy, evidentemente derrotado, deja en suspense lo que hará después del recuento oficial en casillas y distritos.
Seremos tontos imbéciles y retrasados mentales si no gritamos contra el absurdo de la mayoría de los políticos.
Dividió a la clase media —la buena, con él; la parásita, fuera—, escindió a las familias: unos creyeron en él y otros lo despreciaron.
Obedece, sin rechistar, órdenes de afuera; se rinde ante la globalización y califica de violentos a quienes se rebelan contra la serie de medidas adoptadas.
“Si España tiene que ser intervenida, habrá un desajuste muy importante no sólo en el continente sino en el resto del mundo.”
El colapso se apropia de la vivienda griega y los líderes continentales apenas se dan por enterados.
Entrevista a Lorenzo Navarrete/Decano del Colegio de Politólogos y Sociólogos de Madrid