Nacionalización o intervención de Bankia
Esta peculiar nacionalización legaliza el retiro de sus funcionarios con pensiones millonarias.
Esta peculiar nacionalización legaliza el retiro de sus funcionarios con pensiones millonarias.
Con el claro triunfo de François Hollande en Francia, la Unión Europea no tendrá más remedio que rectificar el rumbo, escuchar a la mayoría asfixiada por los recortes, reordenar la ruta del crecimiento, revisar el Pacto Fiscal, conseguir que se abra la puerta a la emisión de eurobonos y ayudar a los países que están al borde del precipicio y la violencia.
La mandataria recalcó que “habrá una asociación con capital privado”. Aquí comienzan las dudas sobre el verdadero propósito de tan drástica y esperada decisión.
La realeza se desliza por una resbaladilla incómoda y anacrónica, aunque todavía hay muchos cotos de caza en España, exclusivos, disfrazados de haciendas.
En 2006 perdió las elecciones y los estribos; gritó e invadió espacios. Lanzó acusaciones extravagantes y se dio golpes de pecho.
Los defensores a sueldo de esta innovadora decisión admiten que los evasores del fisco disfrutaron de lujos inmerecidos. Pero aseguran que eso ya está olvidado.
Hombres y mujeres en las aceras de las calles piden limosna, la mano extendida y la cara suplicante.
La inquietud se expande también a las Bolsas, los especuladores, la banca internacional y a las tres hermanas de la caridad, bastión del poderío continental.
Los muchachos que reciben ahora sus títulos universitarios están desempleados o manejan taxis, son obreros de la construcción, mensajeros, barrenderos, pinches de cocina…
Nunca hemos estado tan lejos unos de otros, como en esta era de la comunicación.
Es el segundo paso de Mariano Rajoy para quitarse de encima los rescoldos “socialistas” que permanecen y “distorsionan” la imagen de España.
Llegó a alcanzar un tiraje de cerca de cien mil ejemplares y se colocó en tres años como el tercer medio con mayor circulación en España.
La España de charanga y pandereta se transformó en una gran cola de personas que esperan conseguir trabajo, por miserable que sea.
No tenemos remedio. España, 36 años después de mal usar el término democracia, no se adapta a ella.
Pérez Rubalcaba demostró su capacidad de trabajo, y su principal logro fue conseguir que ETA anunciara que dejaba las armas y que no volvería a matar.
Los partidos políticos permanecen callados. Los miembros del gobierno se frotan las manos de gusto pero no opinan. Esperan que se dicte la sentencia para meterlo entre rejas.
A Público, las instituciones bancarias le niegan el crédito. Acaba de declararse casi en bancarrota y los grandes consorcios nacionales le niegan la publicidad.
Entrevista a Alejandro Díaz y Pérez Duarte/Sería un intercambio por la calesa de Carlota y Maximiliano
Ser yerno de don Juan Carlos fue para él, por lo visto, un manantial de monedas mal habidas.
Los planes de los países líderes han dado resultado. Estamos en plena reconversión del neocapitalismo clásico.