Santos óleos para Rodríguez Zapatero
No fue juez ni parte, sino abanderado de lo absurdo. Débil, se acostumbró a recibir el golpeteo.
No fue juez ni parte, sino abanderado de lo absurdo. Débil, se acostumbró a recibir el golpeteo.
No existen ya derecha ni izquierda; el liberalismo, nacido bien por un corto rato, está podrido; los socialistas son todo menos demócratas convencidos.
No escatima halagos, pero su posición
sindicalista lo hace crítico y respetable. Es algo así como un gurú de la clase obrera.
Las convulsiones en Europa son cada vez más grandes y duraderas. Las tres hermanas del rating acaban de calificar como bonos basura los activos de Portugal e Irlanda.
Don Mariano, será usted el presidente del Gobierno de España. No hay otra. Y séalo de inmediato para que más pronto la gente se dé cuenta de cómo se las gastan los próceres nostálgicos del pasado.
La encrucijada de Europa se debe a que nadie ha querido perder su cómodo sillón dentro de la sociedad del bienestar.
Rechazo absoluto al Pacto del Euro Regino Díaz Redondo La ruleta de la vida es un juego de vanidades. Gana el que tiene el caparazón más grueso, triunfa quien da la espalda a la verdad. El arrepentimiento pasa a ser debilidad y el engaño, el rencor y el odio, soportes imprescindibles de los frustrados. Seguir Leyendo
Para nadie es un secreto que estos dos dirigentes realizan reuniones bilaterales a menudo para presentar propuestas irrebatibles.
La claridad de cómo Borrell expone sus ideas sorprende, aunque él no es muy social y, a veces, parece lejano, un tanto ajeno a quienes lo rodean.
En presencia de los reyes Juan Carlos y Sofía y de la ministra de Cultura, Angeles González Sinde, se presentaron los volúmenes con todo el boato y el lujo que requería el momento.
El socialismo subió al cadalso y espera que le corten la cabeza. Los conservadores, aunque no lo crean, esperan turno. También les tocará ponerse a disposición de la guillotina.
Los comicios de hoy pueden originar una sublevación impredecible de consecuencias graves y profundas en la sociedad española.
Hasta hace poco, en España recibimos seis millones de inmigrantes que contribuyeron al desarrollo interno y a nuestra proyección internacional.
Los gritos de socorro que lanza el presidente Calderón lo están aplastando más. Le falta coherencia, fortaleza e imaginación. Nadie lo entiende.
Tienen razón cuando expresan que Rodríguez Zapatero improvisa y toma decisiones sobre la marcha sin pensar en las consecuencias ni en el bienestar de los españoles.
Las carreteras de México se han convertido en campo minado. En el norte, el centro y el sur la semilla del peligro florece convertida en hongo venenoso.
La cobertura informativa que quieren darle resulta tan inasible como el aire, amorfa, no tiene articulados ni incisos ni letra pequeña. Es intangible.
Los viejos, los que no lo son tanto, los jóvenes, recuerdan estremecidos la guerra civil y no quieren otra ni nada que se le parezca.
No está de más iniciar un diálogo, cierto o inventado, entre los protagonistas de esta insólita situación nefasta.
La transición le quitó el complejo de inferioridad a España Regino Díaz Redondo Sevilla.- La transición española se logró porque todos los grupos políticos y financieros cedieron parte de sus principios ideológicos para lograr un acuerdo. Sí, se escuchó el sonido de los sables y la inconformidad airada del pos-franquismo duro.