Elena Garro como personaje literario

No sé a ciencia cierta qué significa, digamos simbólica y sobre todo psicoanalíticamente, la petrificación, pero me llama la atención, como si ahí se encontrara algo de verdad importante que al menos tres novelas célebres de la literatura latinoamericana tengan su culminación en este fenómeno que se reitera en la mitología. Hombres de maíz (1949), Pedro Páramo (1955) y Los recuerdos del porvenir (1963).

De José Luis Ibáñez, de Carlos Monsiváis, de Cortázar y de que la Filosofía regrese a las aulas, se escribe en este número

Rodeado de afecto y de admiración, el director José Luis Ibáñez festejó su “santo” con una entrevista colectiva de alumnos, amigos y colegas. Aunque fue imposible dejar constancia del diálogo que se prolongó por unas dos horas, David Alejandro Boyás Gómez nos deja una probadita en el texto que inicia La cultura hoy, mañana y siempre, suplemento en línea de la revista Siempre! José Luis, para asombro de todos, no quiso referirse a sus logros, sino a sus tropiezos y así comenzó una plática que prometió: Continuará.

José Luis Ibáñez, una vida en el teatro

Era un medio día lluvioso el del viernes 21 de junio del año en curso. El edifico anexo de la Facultad de Filosofía y Letras estaba desierto de no ser por el aula “Eduardo Nicol”, abarrotada por un público ansioso por escuchar al maestro José Luis Ibáñez. La sala se llenó antes de las 12:00 por estudiantes, maestros y colegas para una sesión de entrevista colectiva al director y dramaturgo con motivo de uno más de sus aniversarios.

Misógino feminista

Sí Monsi, tenías dos maneras de acercarte cuando sonaba el timbre del teléfono en casa y eras tú. El uno era un tono de urgencia que implicaba la necesidad apremiante de comentar algún acontecimiento político para lo que cualquier tipo de cortesía te parecía una pérdida de tiempo y, sin saludar y casi sin respirar me ordenabas: “Pásame a Bolívar” y yo cumplía tu mandato sin chistar.

Algunas razones para leer Rayuela 50 años después

Prácticamente todo se ha dicho acerca de Rayuela de Julio Cortázar, desde que se editó por primera vez bajo el amparo de la editorial Sudamericana, en junio de hace 50 años, hasta su última edición en Alfaguara (que entre 1998 y 2013 lleva más de treinta reimpresiones, sólo en esta casa editorial; resulta casi imposible saber cuántos ejemplares hay de ediciones anteriores y en traducciones).

Julio Cortázar, vivir a la intemperie

El propio Julio Cortázar (Bruselas,26 de agosto de 1914-París, 12 de febrero de 1984) nos da pistas para detectar dos arranques de su literatura; uno, formal, que es cuando (más que a escribir) comienza a publicar una obra predominantemente fantástica, y otro, que parte de su novela corta El perseguidor (1959), donde, el escritor, ya a estas alturas dueño de fama y oficio, decide poner la carne (la propia) sobre el asador y convertir su narrativa en una indagación sobre sí mismo o, lo que es igual, sobre todos los hombres.