Manuel Esperón, el equivalente sonoro de Figuero
¿Quién me contó, quién?, no lo recuerdo… que hace poco tiempo, alguien rescató un piano que había pertenecido a un cine antiguo, en el que Esperón había tocado hace ochenta años.
¿Quién me contó, quién?, no lo recuerdo… que hace poco tiempo, alguien rescató un piano que había pertenecido a un cine antiguo, en el que Esperón había tocado hace ochenta años.
Fragmento de la entrevista realizada por el maestro Adolfo Castañón a Margarita Peña para el programa “Los maestros detrás de las ideas”.
Lovecraft logró, reitero, agregar ese algo a lo nuevo y desacostumbrado de nuestras vidas en sus relatos para convertirlos en algo siniestro y horroroso. El miedo, al final de las cosas, es el compañero más fiel.
Piglia habla de los lectores puros: “…para ellos la lectura no es sólo una práctica, sino una forma de vida”.
Sólo la más nueva generación mexicana no habrá recibido de forma directa la beneficiosa influencia del trabajo en nuestro suelo de los refugiados republicanos españoles. La obra de los exiliados ha sido ya registrada y encomiada en varios libros, pero no sobrarán nunca las extensiones o profundizaciones de nuevas investigaciones.
La sátira en Occidente, desde Luciano de Samosata, Menipo Marcial o Juvenal, Quevedo o Jonathan Swift, hasta Augusto Monterroso (quien en realidad no escribió “fábulas”, sino sátiras).
A finales de los años setenta llegó por primera vez al teatro mexicano, de la mano de Susana Alexander, la Buena madre judía, comedia donde la versátil actriz y directora realizó una ovacionada y reconocida creación de esta mujer que, con hijos y marido, ha transitado por muchos escenarios, a los que hoy retorna con nuevas historias, a partir del 10 de septiembre, en el Teatro Tepeyac.
Escuchar, acompañar, hacer visible a las víctimas de la violencia; abrazar, llorar y reír juntos; decir no estamos solos: ustedes están con nosotros, son nosotros, por eso venimos a visitarlos.
Gonzalo Valdés Medellín (Distrito Federal, 1963) es dramaturgo, director teatral y actor; pero también hace crítica y escribe novela y cuento.
La quiebra de una de las grandes cadenas de librerías en Estados Unidos no deja de ser una llamada de atención sobre el presente difícil y el futuro muy complejo al que se enfrenta el libro.
Atendiendo a una definición dada por Emmanuel Carballo, María Luisa Bombal (Viña del Mar 1910-1980) es una narradora rara, inclasificable. Para Carballo pertenecen a esta estirpe los escritores que, sin importar el género que practiquen, al publicar un primer libro ofrecen una obra madura, irrumpen en la escena literaria al inaugurar y consolidar su creación con voz propia.
La impresión que producen las primeras páginas de La mesa del silencio. Once poetas rumanos contemporáneos (Círculo de poesía / Conaculta, Puebla, 2010) es que estamos ante una poesía de fuerte contenido social, tal como enfatizan Geo Bogza y Eugen Jebeleanu.
El gran problema de la ortografía no son las prisas y lo fugaz de los correos electrónicos, declaró Salvador Gutiérrez Pérez
En Artemisia, de Anna Banti, ¿quién habla en primera persona en esta novela-mural? “Bajo los cascotes de mi casa he perdido a Artemisia, mi compañera de hace tres siglos, que respiraba tranquila, acostada por mí en cien páginas de escrito” o “Este despertar de artemisia es también mi despertar”.
Escritor de una pieza y de firmes convicciones, devoto defensor a ultranza de los animales (en especial de los perros, nuestros hermanos) Fernando es un ser humano y amigo entrañable.
[youtubegallery] Exposición fotográfica de Joaquim Paiva|http://www.youtube.com/watch?v=XYapLQlNrzE [/youtubegallery]
Se están cumpliendo 75 años del absurdo asesinato de Federico García Lorca, el poeta más universal y más andaluz que España haya dado a las letras del pasado siglo XX.
El camarógrafo francés Luc Perrot tomó esta extraordinaria y no menos hermosa fotografía, la cual ha dado a origen a un sinnúmero de interpretaciones en las redes sociales.
Ocho décadas de producción historiográfica del jurista e historiador Silvio Zavala, quedaron bajo resguardo de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia (BNAH), con la donación de la segunda parte de este corpus. Se trata de más de 10 mil 400 documentos que abarcan de 1927 a 2007.
Más de cuatro mil imágenes que dan testimonio de las transformaciones que destacados monumentos históricos de la Ciudad de México tuvieron en la segunda mitad del siglo XX, estarán al alcance del público a través de un catálogo en Internet, cuyo soporte electrónico es elaborado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta).