Existen cerca de 60,000 especies de árboles sobre la tierra (http://genomebiology.com/2013/14/6/120). Al tratarse de plantas perennes con una enorme diversidad, que crecen y se reproducen en ambientes específicos a lo largo de ciclos estacionales, se piensa que debe existir una intensa interacción entre los genes de su ADN y el medio ambiente. Estos les permiten enfrentar exitosamente cambios en el medio ambiente que incluyen la sequía, agresiones por insectos, diferentes niveles de humedad, acceso a la luz solar, entre muchos otros.