Misión (casi) imposible

Después de 32 meses de un conflicto (“guerra civil” en Siria) que deja ya casi 140 mil muertos —500 mil heridos, 9 millones han quedado sin hogar, 2.4 millones de refugiados en países vecinos y muchos miles de desaparecidos—, los representantes del régimen encabezado por Bachar El Asad y algunos de la dividida oposición el miércoles 22 de enero acudieron a una doble reunión iniciada en la ciudad suiza de Montreux y posteriormente en Ginebra —en la sede de la Organización de Naciones Unidas (ONU)