El Dragón de Fuego llegó para quedarse
Las crecientes presiones internacionales al actual gobierno del presidente Enrique Peña Nieto tienen un tinte geopolítico. Atención: nuestro principal socio comercial es Estados Unidos, y el segundo es China. No hay que restarle valor al coloso asiático, y menos ahora, que las economías están a unos años de fundirse en las aguas del Pacífico. Ahora que México pinta un escenario distinto en la arena internacional gracias a que nuestro mandatario ha surcado los siete mares promoviendo los sólidos beneficios de las once reformas estructurales, somos más atractivos en el extranjero.
