Un órgano nacional electoral, vía para mejorar la democracia
La función de la organización comicial debe ser confiada a una institución independiente y libre de toda sospecha de parcialidad.
La función de la organización comicial debe ser confiada a una institución independiente y libre de toda sospecha de parcialidad.
Este aletargamiento se ha visto acompañado de un incremento correlativo en la fuerza e influencia de los partidos políticos.
Lo logrado es bueno, pero no alcanza para intentar acrecentar, en serio, la confianza ciudadana en los procesos comiciales.
Las cámaras poseen una representación política que presupone un liderazgo y vinculación directa con sus representados.
Los dos protagonistas tienen derechos fundamentales… siendo ambos legítimos, no pueden coexistir simultáneamente.
La era digital continúa mostrando sus potencialidades. Apenas hace unos días tomó la forma de una protesta ante el injusto encarcelamiento de una joven profesora xalapeña que, de buenas a primeras, tras el inopinado desenlace de un viaje quedó convertida en narcotraficante.
Hay que tener presente que las democracias en sus procesos electorales se alimentan de votos.