Riñón de cerdo para el desconsuelo y… nada

En Riñón de Cerdo para el Desconsuelo, se celebra a Ulises cada año con solamente un plato de riñón y la solitaria compañía de Gustave y Marie, pues sólo se tienen el uno al otro. Ambos esperan solos la tan ansiada oportunidad de Gustave de saltar de las sombras al reconocimiento del mundo a través de sus poemas y escritos, pero hay un problema, no tiene inspiración, y Marie no es precisamente la musa más talentosa según el punto de vista de Gustave, aunque sin ella, él no sería nada.