Saga sanguinaria
Joaquín Guzmán Loera, el Chapo, acapara la atención tras la recaptura que significó una bocanada de aire nuevo para un gobierno habituado a los yerros como acostumbrado a los reproches; ha sido un acierto la detención de un fugitivo vip que se fugó dos veces de sendas prisiones de alta seguridad, ahora parece que el derrotero será la extradición a Estados Unidos, para ello pueden abreviarse las formas.




















