Las abejas son mucho más que un insecto que se multiplica en algunas épocas del año. Estos pequeños y muy trabajadores animales hacen posible que muchos de nuestros alimentos favoritos lleguen a la mesa, desde frutas frescas, hasta postres y pasteles de consumo cotidiano. Las abejas, igual que los pájaros y las mariposas, son consideradas agentes polinizadores que transfieren el polen y las semillas, contribuyendo a la fertilización de las plantas para producir alimentos. La polinización cruzada contribuye al desarrollo de cuando menos el 30% de los cultivos a nivel mundial y 90% de las plantas silvestres.