Feminicidios a cuatro voces

Pese a que la reciente literatura mexicana tiende a ser tan gráfica como la nota roja, muy poco o nada se ha escrito sobre los llamados feminicidios, tema mucho más abordado en cine. Dudo —o me niego a creer— que se deba a una falta de interés en el tema. Se trata, creo, de exceso de prudencia para con los deudos de las innumerables víctimas, acaso confusión respecto al término, como se ha visto en su equívoco tratamiento jurídico y periodístico.

Mi inquietud es más filosófica que literaria

La originalidad, dijo alguien, no se busca: se encuentra. Para ejemplificar lo que entiendo por “originalidad” (tema que me obsesiona como a tantos otros escritores y artistas), prefiero citar a dos autoridades en la materia. Uno sería Goethe: “La originalidad no consiste en decir cosas nuevas, sino en decirlas como si no hubieran sido dichas por otros”.