La cultura suscita la victoria en toda guerra
Nadie se beneficia con guerras prolongadas, y la mejor victoria se da cuando se vence sin haber derramado una sola gota de sangre.
Nadie se beneficia con guerras prolongadas, y la mejor victoria se da cuando se vence sin haber derramado una sola gota de sangre.
¿Acaso los fenómenos políticos de 2014 en México no contienen fuerzas que se orientan a la armonía, y otras que se dirigen a la destrucción?
El incremento sano de una economía se produce por el trabajo productivo organizado de los seres humanos.
Matamoros personifica una extraordinaria raíz de lo que es, actualmente, el Ejército Mexicano.
El 6 de enero del 2014 estaremos celebrando el bicentenario del natalicio de Melchor Ocampo. Su vida, de principio a fin, está llena de incógnitas. “¿Quiénes fueron los padres de Ocampo?”, pregunta Don Eduardo Ruiz, (1839-1902) uno de sus mejores biógrafos.
Lo que ha generado en el cerebro del hombre el movimiento de traslación de nuestro planeta Tierra, en derredor del Sol, es la percepción, que trasciende a la creatividad.
“Que ahora sí, para todos, habrá empleos muy bien pagados; que nuestro producto interno bruto crecerá arriba del 4% anual en este año 2014.”
De 1936 al año 2000 hubo unidad, con pros y contras. Lamentablemente destruida esa unidad, nadie debe de añorarla.
La necesaria movilidad política se fracturará, y reelegirse, ahora, cae como semilla en un terreno de corrupción que producirá mayor inmundicia.
Este año rindo homenaje a ese movimiento histórico recordando la obra de Blanco Moheno.
El problema está en la perversidad de quienes son conscientes de su engañar, y con su decir deshonesto realizan actos de corrupción de diversas índoles.
Somos los mexicanos, actualmente, buenos para observar los problemas: analizarlos, sintetizarlos, deducir e inducir de ellos, y para practicarles todas las operaciones lógicas posibles.
No hemos superado esas formas erróneas de los fondos que atrofian la política, y que colocan a los políticos como sujetos de nuestra desconfianza.
Los poderosos tienen un espionaje poderoso, mientras que en los países débiles y explotados dan lástima sus espías.
Nuestra crisis, si no fuera por lo doloroso de nuestra parte de pobreza extrema, parecería de chunga, de guasa, de chacota a la mexicana.
La consulta popular propuesta no tiene la intención de fortalecer al gobierno federal constituido, sino de despeñarlo.
Basta con aplicar las leyes vigentes del caso, a través de funcionarios honorables e inteligentes.
¿Cómo es posible que los mexicanos no estemos preparados, ni nuestro gobierno, para neutralizar tragedias?
En la escalera económica hay movimiento, movilidad social. Cualquier pobre puede aspirar, con posibilidades, a capitalizarse económicamente.
¿Qué sentimientos tiene la nación en este 2013 frente a tantos problemas y tantas reformas?