En recuerdo del magistral cuentista que fue Cortázar

Siendo Julio Cortázar (Bruselas, 1914-París, 1984) uno de nuestros escritores fantásticos por excelencia, resulta particularmente provechoso reconocer y profundizar con él en los elementos de lo que Tzvetan Todorov considera otro más de los géneros literarios. Con propiedades muy particulares, en los más de sus relatos fantásticos —aquéllos no vinculados ya a lo extraño o lo maravilloso—, el escritor insiste en la “vacilación” experimentada por un ser que no conoce más que las leyes naturales, frente a un acontecimiento aparentemente sobrenatural. En este sentido, existe siempre la posibilidad exterior y formal de una explicación simple de los fenómenos; pero, al mismo tiempo, llega a carecer ésta por completo de probabilidad interna, con lo cual se exacerban las dudas del lector ante dichos acontecimientos…

Un Alfonso Cuarón creativo y talentoso

Si bien la dura y espléndidamente bien documentada y hecha cinta Doce años de esclavitud (12 years a sleve, Inglaterra-Estados Unidos, 2013), tercer largometraje del realizador británico Steve McQueen (homónimo del célebre actor estadounidense muerto en Ciudad Juárez, en 1980), fue considerada como la Mejor Película en la pasada entrega de los Oscares, con la estrujante y reveladora interpretación de la bella actriz de color keniano-mexicana Lupita Nyong’o que causó sensación al levantar la estatuilla como Mejor Actriz de Reparto, lo cierto es que el filme de la noche fue ni más ni menos que Gravedad (Gravity, Estados Unidos-Reino Unido, 2013), del reconocido director mexicano Alfonso Cuarón.

El club de los desahuciados… camino al Óscar

Emparentada sólo con algunas cuantas películas que desde distintos ángulos se han propuesto abordar con compromiso y tras una postura crítica los abusos y pifias de los sectores más conservadores y homofóbicos en relación al tratamiento —en todas sus posibles aristas— de los grupos más vulnerables de contagio del virus de inmunodeficiencia humana y los pacientes que llegan a sufrir los devastadores estragos de una enfermedad como el sida, de sus afectaciones directas y colaterales

El séptimo arte tras la historia

Siempre he manifestado un profundo interés por el arte que observa con otros ojos y desde una perspectiva distinta momentos y personajes del pasado, más allá de que un polígrafo como Winston Churchill haya buscado precisamente en el cauce estético —por algo fue Premio Nobel de Literatura— una más humana manera de acercarse a la historia. Ésa es “la verdad de las mentiras” a la cual se refiere Mario Vargas Llosa, en el entendido de que su naturaleza, como decía Levin Schücking, es más filosófica que la de la historia.

En recuerdo de la inolvidable mezzosoprano Oralia Domínguez

El pasado 25 de noviembre murió en Milán, Italia, la primerísima mezzosoprano Oralia Domínguez (San Luis Potosí, 1925-Milán, 2013), quien desde principios de la década de los cincuenta inició una carrera internacional tan sorprendente como extraordinaria, entre otras razones porque lo hizo desde un país que entonces en buena medida dominaba todavía el panorama operístico mundial —fue figura indiscutible, por casi diez años, en la propia Scala de Milán—

La poética magia de Héctor R. Valdivia

Expresión decantada y explosiva de un joven artista plástico de evocaciones diversas, la obra de Héctor R. Valdivia llama gratamente la atención conforme constituye un universo estético —ya congruente y definido— que suscita un cúmulo de emociones y sorprende por múltiples razones, entre otras, por su fuerza manifiesta, por su vigor poético, por su envolvente magia, por su contagioso espíritu juguetón, por su prolífica imaginación, por su inteligente sentido del humor, pero sobre todo por remitirnos a momentos virtuosos de la creación cada vez más distantes y sordos a nuevas generaciones devoradas por la tecnología y la parafernalia, por la mecánica improvisación, por un derroche sin par de cuanto pueda resultar kitsch o estar simplemente acorde a la “moda”.

Se fue el gran Álvaro Mutis

Polígrafo de extraordinaria potencia expresiva y una muy viva imaginación, Álvaro Mutis (Bogotá, 1923-Ciudad de México, 2013) tuvo en la poesía y la narrativa dos cauces paralelos y a la vez complementarios de creación. Al igual que Julio Cortázar y el propio Carlos Fuentes, por la profesión de su padre tuvo la oportunidad de viajar y vivir siendo todavía niño en Europa, y esta vital experiencia formativa sería determinante en la ulterior géneris de su literatura con inobjetables rasgos de ambos mundos, en una generosa simbiosis de lo que Alejo Carpentier llamó, dado su personal itinerario para la conformación de su llamado “realismo maravilloso”, la “unidad sincrética”.