El amor perruno de Pérez-Reverte

No soy precisamente lector del murciano Arturo Pérez-Reverte, pero su elocuente y conmovedor libro de estampas Perros e hijos de perra, en una estupenda edición de Alfaguara (con hermosos dibujos ex profeso del extraordinario pintor catalán Augusto Ferrer-Dalmau, que por sí mismos son una belleza), me conmovió sobremanera, más allá del reclamo de plagio que el autor tuvo por uno de los pequeños relatos allí contenidos que le había contado una persona en la ciudad de México.

El Estambul de Tanpinar y Pamuk

Premio Nobel de Literatura en el 2006, el turco Orhan Pamuk (Estambul, 1952) es autor, entre otros libros memorables (Me llamo Rojo, El castillo blanco, El museo de la inocencia, Nieve, entre otras narraciones de lúcida creatividad), de un seductor compendio autobiográfico conformado por verdaderas postales de su por demás deslumbrante ciudad natal Estambul, que antes había sido Bizancio y Constantinopla. En Estambul, ciudad y recuerdos, Pamuk se desnuda de cuerpo entero, y lo hace cobijado por un espacio que es torrente de historia, cruce de caminos, tropel de contrastes étnicos y culturales, numen de espiritualidad y de pasión.