La clave para un buen gobierno
En 2013, se cumplirá el bicentenario de los Sentimientos de la Nación presentados por José María Morelos y Pavón ante el Congreso de Anáhuac.
En 2013, se cumplirá el bicentenario de los Sentimientos de la Nación presentados por José María Morelos y Pavón ante el Congreso de Anáhuac.
A la gente se le otorga la posibilidad de recordar quién hizo qué, y elegir en consecuencia de manera más racional.
Es necesario y urgente repensar y planear la política hacia el campo.
Unas miles de chambitas para tantos mexicanos, y sobre todo esos jóvenes que no se merecen ser dejados a un lado en la economía.
Ahora es preferible ser el malo de la historia: suele ganar.
Resulta promisorio que el nuevo régimen lo recupere como el espacio central del ejercicio del poder.
La unanimidad, en democracia, siempre levanta suspicacias.
El asunto huele mal y el origen de la pestilencia se localiza en la Oficialía Mayor del Gobierno del Distrito Federal.
Lo menos que puede exigírsele a un Estado es que tenga un mínimo de gobernabilidad política como para lograr el cumplimiento de la ley.
El sector energético, especialmente Petróleos Mexicanos, está sobrediagnosticado.
Por el momento, las tales policías estatales como tantas otras cosas son solamente una expectativa.
Vuelven a ponerse el ropaje de los justos y demandan que haya solución al pliego petitorio de los combatientes.
El Poder Judicial de México tiene grandes retos; uno, por ejemplo, agilizar y ayudar en la implementación del nuevo sistema de justicia penal.
Es tiempo y oportunidad de privilegiar el diálogo, de construir acuerdos y obtener consensos en bien de la república.
Permanece la seguridad pública como un gran pendiente, lo mismo ocurre con la generación de empleos.
Lo único que puede satisfacer a aquella sociedad es que ruede la cabeza de Granier.
Oaxaca, junto con París, es la capital más bella del planeta. Créanme que no miento, ni exagero.
Lo importante es contar con una ocupación que incentive el desarrollo social y humano.
Basta ya de que los multimillonarios mexicanos no paguen impuestos.
El enorme atractivo neoliberal de la reforma educativa aprobada al vapor por el Congreso de la Unión.