La amoralidad de nuestro sistema
Así como la gramática cohesiona nuestro lenguaje, podría afirmarse que la moral cohesiona los comportamientos, actitudes y aspiraciones de un ser humano.
Así como la gramática cohesiona nuestro lenguaje, podría afirmarse que la moral cohesiona los comportamientos, actitudes y aspiraciones de un ser humano.
Los valores no son cuestión de soslayo. Y no se trata de un aspecto inmoral o amoral, es una reflexión a fondo sobre la grave crisis en donde cabemos todos.
Colombia. Un país herido, inmerso en una guerrilla cuyo fin no se vislumbra aún, es uno de los escenarios donde se desarrolla Entre dos aguas (Ediciones B, 2011), la nueva novela de Plinio Apuleyo Mendoza (Tunja, 1932), escritor y periodista nativo de dicho territorio sudamericano.
Lector que olfatea, escritor que se recarga en el ensayo para darle vuelo a la imaginación, narrador de una realidad que a veces parece rebasa la verdad, así es Sergio González Rodríguez, hombre de letras cual periodista nato, su libro Huesos en el desierto lo posicionó como referencia en el tema de las muertas de Juárez y su leída columna en el suplemento El Ángel del periódico Reforma confirma cada semana el pulso de la literatura nacional y extranjera.
En la profundidad de los símbolos está una respuesta. Sólo basta deshebrarla, entrar en lo hondo de la escena como el que limpia algún objeto que ha estado oculto y con algún valor histórico.
Acaba de pasar la Pascua. Al menos en la iglesia a la que acudí, la gente se reunió numerosa.
Gran expectación provoca el maridaje que han emplazado los jóvenes creadores Ginés Cruz y Martín López Brie con la propuesta Malos tratos, texto original del segundo, iniciando temporada en el foro Luces de Bohemia (Orizaba 193, colonia Roma).
De vez en cuando comienzan a circular en las librerías obras de capital importancia a las que los medios habituales suelen darles escasísima atención.
En su ensayo sobre Las tres Electras, Alfonso Reyes advierte que la de Esquilo es “noble representación del dolor humano, liberado por la inconsciencia y el ensueño”; la de Sófocles, una “virgen francamente rebelde, tenaz y despótica”, “sin conflicto interior”.
El camino poético es el camino de la revelación: en él se encuentra la trascendencia y el enigma de todo aquello que tiene un lugar en el universo.
La jornada mundial para hacer famoso al “señor de la guerra” de Uganda, Joseph Kony, tiene su punto central el 20 de abril, cuando en todas las ciudades del mundo se desplegarán acciones para que este criminal sea detenido y puesto a disposición de la justicia tras 25 años de impunidad.
La víspera se antepone al instante del ardor: proximidad —cercanía— que prefija el ímpetu y vaticina el frenesí de los cuerpos. Siempre hay un antes: inclinación, mirada sigilosa, atisbo, suspicacia, conjetura… Entregarse es un desatino. El enamorado funda; el seducido sobresee.
La reina de los caribes, antecedente de Honorata de Wan Guld, tiene escenarios centroamericanos y su argumento desemboca en nuestro país. Inicia en Puerto Limón, Costa Rica, continúa en Nicaragua y concluye en la laguna de Tamiahua, en el norte de Veracruz.
El poeta Guillermo Fernández fue asesinado en días pasados en su casa de Metepec, Estado de México: nadie se suicida o perece de muerte natural o se da golpes contundentes en la cabeza si está maniatado y amordazado.
Como lo señalaba en mi artículo anterior, el narrador y poeta Mário de Sá-Carneiro (1890-1916) participó activamente, junto con Fernando Pessoa, en la divulgación del nuevo estilo, el modernismo portugués, a través de la revista Orpheu.
La idea de la muerte se transforma conforme las épocas, aunque esta idea, en cuanto a su forma filosófica o poética, se ha desarrollado con mayor intensidad durante algún periodo más que otro. Sin embargo, la presencia negra, por llamarle de algún modo a la muerte, ha ocupado la atención del hombre desde tiempos antiquísimos como su propia existencia.
Uno de los temas recurrentes cuando se habla de la vida de uno de los mayores autores de novelas exotistas y de aventuras es que nunca conoció las selvas, los mares, los desiertos o los polos. Salgari (1862-1911), en la única entrevista literaria que le hicieron, dijo a Antonio Casulli: “Fui a Venecia para los estudios náuticos, y después de tres años fui capitán de altos mares. Tenía unos veinte años: era 1882 o 1883. Y viajé, viajé… He visto el mundo.
“Coadyuvar al desarrollo teatral de la ciudad es imprescindible para la política cultural de nuestro entorno que impacta a múltiples y distintos públicos —manifiesta Velázquez y añade—: La filosofía es: el teatro educa pensamiento, imaginación, espíritu.
La amenaza se ha convertido en realidad: millones —literalmente— de spots publicitarios nos atacarán durante los tres meses que dure la campaña presidencial, así como la de diputados, senadores, presidentes municipales y gobernadores que se definen para mandar al país los próximos años.
Para los mexicanos Estados Unidos es muchas cosas a la vez: un país admirable, al que inclusive llega a envidiarse; un país de libertades plenas, comenzando por las políticas (“Frente a la Casa Blanca puede insultarse al presidente gringo sin que pase nada…