El Presidente quiere ganar en 2018
La decisión de este nuevo nombramiento ha sido cuestionada y criticada.
La decisión de este nuevo nombramiento ha sido cuestionada y criticada.
La aplicación de la reforma educativa no puede suspenderse ni abrogarse, en tanto no lo decida el Congreso de la Unión.
La política económica debe retomar sus orígenes constitucionales para la auténtica rectoría del Estado en materia económica y social.
El mundo atraviesa por una serie de crisis, cuyo origen se encuentra en la enorme desigualdad.
La Iglesia católica se volvió enfurecida, olvidando los amplísimos criterios que, en éste y otros temas, ha desplegado el papa Francisco.
El PRI está a tiempo para rectificar y conservar el liderazgo que sigue manteniendo.
Las campañas no han penetrado en la población que se muestra enojada y abrumada.
Lo que propone el presidente, estemos o no de acuerdo, es darle a una minoría un derecho reconocido por la Corte.
Quien tendrá que aguantar la próxima locura xenofóbica será el siguiente presidente mexicano.
No se trata simplemente de extraditar o no sino de destruir su organización.
A quienes Donald Trump señala como villanos de esta nueva era es precisamente a nosotros, los mexicanos.
Sería sano que se discuta y se apruebe dicha reforma, difundiéndose su aspecto conceptual.
Ha cambiado la estructura del poder y no podemos olvidar la influencia, cada día mayor, de la economía global.
John Kasich, el único republicano con posibilidades de vencer a la demócrata Hilary Clinton.
El escándalo de los Panama Papers apenas representa la punta del iceberg.
Desde el principio de su aplicación, el programa Hoy no Circula se ejecuta en forma inconstitucional y no da los resultados esperados por la falta de generalidad y de universalidad.
Incompetencia y falta de visión de nuestros gobernantes y envueltos en mezquinas intrigas.
La contienda está en pleno apogeo; para el mundo, y particularmente para México, es de enorme interés, pues el comercio y la migración están en juego.
Aun cuando todavía nos encontramos relativamente lejos del proceso electoral de 2018, las compuertas de la sucesión se están abriendo anticipadamente.
Es ineludible continuar en el tema de la elección de Estados Unidos por su trascendencia en el futuro mundial. El crecimiento exponencial de la candidatura de Donald Trump rebasa al Partido Republicano y se encuadra en un movimiento fascista que puede desembocar en una tragedia impensable.