Sabías que un concurso literario quedó envuelto en sospechas por la Inteligencia Artificial
Este dilema expone una realidad incómoda y fascinante: los detectores de IA son tan poco fiables que rozan lo ridículo.
Este dilema expone una realidad incómoda y fascinante: los detectores de IA son tan poco fiables que rozan lo ridículo.
Es fascinante pensar que, mientras sus obras se subastan por millones de libras y “se autodestruyen” frente a coleccionistas boquiabiertos, el artista ha logrado llevar una vida (relativamente) normal bajo una identidad común.