El arte que revive, el arte que dignifica
Qué duda cabe que las experiencias más duras y traumáticas producen cambios igualmente poderosos para bien o para mal, porque no todos los seres humanos solemos reaccionar de la misma forma ante el dolor ocasionado por los vaivenes de una existencia que siempre nos constata lo frágiles que somos. La Fundación Michou y Mau es una prueba más que fehaciente de cómo el destino suele ser implacable y ponernos a prueba, pues del dominio público es sabido que la valiosa periodista Virginia Sendel de Lemaitre tuvo que sacar fuerzas de quién sabe dónde y reinventarse tras el sufrimiento más terrible al que puede enfrentarse un padre, cuando en un infausto incendio su hija perdió la vida por salvar a dos de los nietos de la comunicadora, con un fatal saldo de dos muertes (paradójicamente, alma y espíritu de la Fundación: Michou y Mau), y una recuperación tortuosa pero esperanzadora.
