Sobrevivir con menos energía nuclear
Entrevista a Antonio Hernández García/Director general de Política y Minas de España
Entrevista a Antonio Hernández García/Director general de Política y Minas de España
Sistema financiero caduco que aún no se ha dado cuenta de que está muerto porque las exequias llegarán en poco más de un año.
No sorprende que haya distinguidos humanistas, sobre todo de la Europa central, Austria, Holanda y Dinamarca, que pongan ya en duda la continuidad del continente.
¿Saben ustedes lo que significa que España entregue virtualmente una parte de su territorio para la defensa de los “intereses internacionales”?
El continente sigue y aumenta su inestabilidad frente a naciones de otras geografías y además es motivo de burla y de desprecio.
Estremece ver a España metida en un túnel sin luces ni esperanzas próximas. La verdad es que no lo merecen sus habitantes.
El barullo es tal que resulta difícil, por no decir imposible, deducir lo que pasa o pasará en unas cuantas horas.
Es curioso darse cuenta que los líderes europeos que llevan la batuta emiten opiniones contradictorias un día sí y el otro también.
Hay que justificar a algunas asociaciones de víctimas del terrorismo porque tienen toda la razón en protestar. Porque honestamente dudan de que esta declaración haya sido la definitiva.
Los casos de corrupción, componendas, compra de conciencias y decisiones, ocupan las primeras páginas de los diarios nacionales.
Es tal la incoherencia y la desorientación en Grecia que ya nadie toma en cuenta las cotidianas y multitudinarias protestas de los ciudadanos.
Se anticiparon para reclamar, de buena manera, con sonrisas y promesas, lo que tanto ansían: contratos con las petroleras de esas naciones, único móvil de su visita.
El Rey pudo haberse mantenido como sucesor de Franco, pero se dio cuenta que sería un monarca breve. Apoyó la apertura y nunca intervino en los debates que tuvimos para elaborar la Constitución.
Los líderes, presidentes o jefes de Estado, que conforman la Unión Europea, “se preocupan más por sus políticas nacionales que de la global”.
Los personajes, dueños del bastón, dicen y se desdicen con una alegría singular. Hoy vaticinan el desastre económico y mañana afirman que no es para tanto.
Titubea, no sabe cómo expresarlo “pero sí, lo tengo muy claro. ETA puede desaparecer, pero no es el momento de decir cómo”.
Una muchacha alemana, de no más de 18 años, le pidió al Papa que intercediera para aconsejarla cómo creer en Dios.
Con la llegada al poder del Partido Popular en noviembre habrá señorías de izquierda, de derecha, de ultraderecha, de centro, separatistas y algún que otro energúmeno.
En un caudal de fuertes declaraciones contra ETA y el gobierno socialista…
Europa nunca había estado peor desde que terminó la Segunda Guerra Mundial. Su credibilidad está por los suelos. Las naciones que la conforman son pisoteadas por el agio y la avaricia desmedida.