Broncas del Bronco
Ido Francisco queda la frustración. En primer lugar, la que toca a los familiares de los 43 muchachos de Ayotzinapa “desaparecidos” por la fuerza pública. Para los padres de esos jóvenes no hubo bendición ni consuelo porque, lo dijo el vocero papal, el pontífice no puede andar recibiendo en privado a nadie. ¿Pues qué se creen?, le faltó decir.


















