Louise Bourgeois: la memoria interminable

Recuerdo perfectamente (y me abstengo de la retórica primera persona del plural, que vía el poeta francés Yves Bonnefoy, tan excelente resultado procura a la obra de Bourgeois), mi primer contacto con Louise Bourgeois (París, Francia, 1911-Nueva York, Estados Unidos, 2010), la cual, tras casi medio siglo de oscura trayectoria artística, sólo recientemente se ha convertido en admirada figura de culto; curiosamente no fue a través de su obra, sino con ella en París a principios de 1994.

Por la cultura y las artes

El tema del apoyo a la actividad cultural por parte del gobierno es uno de los asuntos recurrentes con cada cambio de gobierno. Algunos gobiernos muestran más sensibilidad a este tipo de actividad, otros menos. Este interés se traduce en general en la cantidad de dinero que se destina para la creación, difusión, infraestructura, reducción de impuestos, financiamiento de organismos, etcétera, relacionados con la vida tipo cultural y artística. Cada vez que un nuevo gobierno reduce la cantidad destinada a la cultura, el gremio que se identifica y/o resulta perjudicado con esta decisión sale a defender los derechos de la cultura. Es algo recurrente y loable siempre y cuando se defienda la cultura y el arte en sí (pues en realidad todo quehacer humano es cultura) y no sólo al que beneficia a un sector en el que se incluyen los defensores.

Pipa, pipeta o puro

El hombre que fuma puro en la ventana platica con las nubes que pasan; les manda dardos de humo. Las nubes le regresan granizo. El hombre cierra la ventana, da una fumada profunda al puro, mira hacia el horizonte y avienta donas humeantes que se deshilachan contra el vidrio; a veces, antes de estrellarse contra la ventana, por el centro de la dona pasa un mosquito en un azar sorpresivo que el hombre no volverá a repetir. Las nubes que pasaban se fueron a lloviznar en otra parte.

Paradojas de la teoría

A menudo, las mentes excesivamente teóricas —por ejemplo, las constructoras de sistemas de pensamiento— pecan de ingenuidad, por no decir que de estupidez, al intentar sintetizar en un órgano la complejidad y pluralidad de funciones que no terminarán de integrar lo que llamamos realidad. Pero más ingenuos e incompetentes son los discípulos de las teorías

Doris Lessing: escritora de luz

Cuando en 2007 Doris Lessing (Kermanshah, 22 de octubre de 1919 − Londres, 17 de noviembre de 2013) recibió el Premio Nobel de Literatura, escribí: “Pocas veces he sentido tal júbilo al conocer la noticia de un Premio Nobel de Literatura, pero en el caso de la británica Doris Lessing, el corazón me dio un vuelco literalmente y no pude menos que suspirar y decir hacia mis adentros: ¡El premio a una vida!”.

Arte del humor o al revés

El arte clown tiene entre sus venas el fino humor, el ingenio de la improvisación, la inteligencia que arranca la risa, el arte histriónico, el lenguaje corporal. El clown —aunque de su traducción de inglés sea “payaso”— no sólo es de una personalidad propia, sino que está alejado de lo que es el payaso tanto en su labor como en su perfil académico.