Poesía en Aguadulce
Celebrar la palabra no sólo es uno de los mejores aciertos para el valor del hombre y su relación con su sociedad, sino, también, es voltearle la cara a lo que padece nuestro país: la violencia.
Celebrar la palabra no sólo es uno de los mejores aciertos para el valor del hombre y su relación con su sociedad, sino, también, es voltearle la cara a lo que padece nuestro país: la violencia.
Aunque La crítica teatral en México.
Autor de novela, poesía, teatro, cuento, ensayo e historia, Rafael Bernal (1915-1972), también traductor y diplomático, es sobre todo conocido y valorado por su novela El complot mongol (1969).
Es uno de los autores más renombrados de Colombia, su país natal, donde estudió derecho y ciencias políticas. Ha obtenido numerosos reconocimientos, entre otros, el Rómulo Gallegos (2009) por La piel de la canela.
De entrada no me gustó que el Vaticano concediera a los Legionarios una Indulgencia. Tampoco, la forma amarillista usada por múltiples medios: “El Papa perdona a los Legionarios”, que explica la reacción negativa de muchos ante la concesión de esta antigua práctica de “fe católica”.
nmigración en México no es un fenómeno contemporáneo, a lo largo de tres siglos que sucedieron desde la conquista en el siglo XVI hasta la guerra de independencia, en los principios del siglo XIX empezaron los primeros flujos inmigratorios hacia los territorios que hoy conforman México.
En México, particularmente desde el principio del fin del “milagro mexicano” a fines de los setenta del siglo pasado, la migración a Estados Unidos es una de las constantes que viven las poblaciones tradicionales, sobre todo, las poblaciones indígenas.
La hora del diablo, primera parte de una investigación escénica de Clarissa Malheiros revisa “la figura del narrador/actor que congrega en la plaza del pueblo a aquellos —y que no saldrán jamás de ella— que caen en anzuelo del relato y la posibilidad metafísica del sueño”. La autora atraviesa la idea de “el propagador de la metamorfosis, como sugiere Jean Claude Carriére, y abre una zona de trance entre lo personal y el misterio y del conocimiento, en busca de una verdad inalcanzable que ni Dios conoce”.
Su infancia y su juventud ahora reclaman un sitio en las letras de Guillermo Samperio. El escritor ha expuesto su imaginación en toda su obra pero en una reciente charla con él, reconoce que le inquieta sobremanera escribir sobre sus vivencias, que son muchas, y, con ello, ilustrar el México que le tocó vivir. Y, quizá sobre lo que será su próxima obra, lo cuestionamos.
Globalización, libre mercado, progreso, desarrollo, crecimiento económico, words, words, words…, palabrerías.
El autor Fabio Morábito nos da a entender que la conciencia es un registro de nuestros actos, un testigo de nuestra conducta al cual llevamos a un tribunal secreto establecido en el fondo de nuestro corazón.
Seamos honestos: los mexicanos —la mayoría— actuamos como si trajéramos la victimización corriendo por las venas.
El viejo refrán sigue siendo válido: “Cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar”.
Afirma Luis Álvaro Hernández Esquivel, director de Procesión de muertos y leyendas: “México se ha hecho internacionalmente famoso por aceptar de manera intrínseca a nuestra idiosincrasia el tema la muerte y los muertos.
Guillermo Samperio es un escritor que puede asirse, explorarse, que se deja abrazar. Variados son los prismas para mirar una obra como la suya. Borda la relación de causa a efecto que hay en las cosas.
La sensibilidad se tiene o no se tiene, pero también se contagia; como todo, puede aprenderse, desarrollarse, transformarse.
Guillermo Samperio (Ciudad de México, 1948) se describe como un escritor “polifacético”. Eso es, pues ha abordado prácticamente todos los géneros literarios. Continuamente la memoria lo lleva a recorrer sitios y vivencias tanto de su infancia y de su juventud. Y sobre ello charlamos con el autor de más de media centena de libros.
En el París de la bohemia los poetas la denominaron Princesa Paca, ella fue la gran pasión de Rubén Darío. Ambos vivieron una historia de amor más allá de los límites de clase y educación que los separaban.
El descubrimiento de América aportó consigo durante más de tres siglos el comercio de personas, las exigencias de investigar, explotar y poblar el Nuevo Mundo fue una situación que le demandó a España fuerza de mano de obra para obtener de estas tierras grandes riquezas.
Los cuentos de Magali Velasco Vargas (Xalapa, Veracruz, 1975), agrupados en Vientos Machos, se leen en una sola sentada, como se dice; no por su extensión, sino por el tino narrativo de la autora.