Nada

Perteneciente a lo que se conoce como literatura juvenil, aunque eso de las nomenclaturas se encuentra en constante debate pues los temas de los jóvenes se mueven día a día, llega la novela Nada, de Janne Teller (Dinamarca, 1964), escritora que ha ganado fama por esa extraña combinación de quienes admiran y publicitan su obra, y quienes la prohíben y le dan a su vez más fama de la que debería.

Escritor en busca de autor

Hay casos en el mundo de las letras en los cuales quienes escriben son verdaderos personajes en busca de autor, con todas las características propias de personajes con una historia digna de ser contada, uno de ellos es sin duda Sigismund Krzyzanowsi (Kiev 1887 – Moscú 1950), y quien gracias a una edición de Siruela elaborada por Jesús García Gabaldón, empieza a hacerle justicia una larga historia literaria.

Pitol oxigenó la literatura mexicana

Sergio Pitol “es el escritor más cosmopolita que oxigenó la literatura mexicana con las lecturas que trajo del mundo”, declaró el director del Fondo de Cultura Económica, José Carreño Carlón. Agregó a propósito del cumpleaños 80 del escritor que Pitol no sólo es un cosmopolita ilustrado sino ilustrador de sus lectores. “Como ensayista es exquisitamente contestatario de las formas y también del fondo de la conducta de la gente”.

Rastrojos

Entre las voces del teatro mexicano surgidas a finales de los años noventa, la de Roberto Corella siempre destacó por su autenticidad y por una vena lírica que despojaba el realismo de sus arquetipos y lo instalaba en una especie de canto onírico que, muchas veces, rayaba el tono épico y en otras escarbaba en la materia histórica, en la memoria colectiva. De esto da cuenta, en cierta medida Rastrojos, pieza impactante y de inquietante raigambre socioantropológica.

Change.org

El manifestódromo —ése con el que ha soñado las autoridades civiles y municipales para quitarse de encima las manifestaciones a favor o en contra de mil causas— está volviéndose un hecho. Nada más que en lugar de ser un espacio al aire libre, lejos de las principales calles de la ciudad, es un manifestódromo virtual.

Sorpresivo bombón

penas con un documental en su haber, el realizador judío-norteamericano Yaron Zilberman nos entrega con su primer largometraje dramático Un cuarteto de cuerdas (A Late Quartet, Estados Unidos, 2012), una película sólida y rigurosa, que bien podría haber sido firmada por un experimentado y célebre director.