He de confesar que conocí este recinto cuando todavía no tenía nombre, sino sólo el muy anónimo de auditorio y pertenecía a la llamada Escuela de Comercio y Administración, pues la entonces Escuela de Economía, en esos tiempos mucho más reducida, sólo ocupaba lo que hoy es el anexo, con su propio Salón de Actos, decorado ya con los murales de Benito Messeguer y cuyo nombre de Narciso Bassols, por corresponder a un hombre de izquierda, a quien se consideró el verdadero creador de la llamada educación socialista, y cuya honestidad y congruencia le ganó el respeto de tirios y troyanos, nunca ha cambiado de nombre.