Otra vez… la tendencia regresiva
La señal es clara, están estirando la cuerda hasta el último momento, con el riesgo de romperla.
La señal es clara, están estirando la cuerda hasta el último momento, con el riesgo de romperla.
El hecho real y preocupante consiste en que las condiciones políticas, económicas y sociales actualmente se encuentran en franco deterioro.
La administración en turno se ha encargado de cacarear los logros alcanzados, no obstante, las cosas no terminan de cuajar.
Aprovecharán la coyuntura para llevar agua a su molino, lo cual es válido y previsible.
El hecho de que la ciudad de México sea la capital de la república no debe ser impedimento para otorgar su carácter de entidad federativa.
La captura del Chapo abre una serie de interrogantes y especulaciones que la propia autoridad deberá ir dando respuestas.
Hay quien le apuesta a un verdadero choque de trenes.
Prácticamente el tema de división es el energético, donde hay una evidente posición en contra.
El INE queda obligado a preparar, organizar, conducir y desarrollar todos los procesos electorales del país.
El centro de la deliberación ha sido la parte electoral que transforma las reglas y árbitros de la competencia.
Se tienen que revertir los efectos ocasionados y transformar a la brevedad posible la convivencia social.
Entrevista a Alejandro Zapata Perogordo/Militante
Si algo ha caracterizado al PAN desde sus inicios es la definición ideológica, nació bajo el humanismo político, bandera que siempre hemos pregonado.
En cuántas ocasiones hemos escuchado la frase, por cierto muy trillada aunque a la vez recurrentemente utilizada por la clase política, de “me levanto de la mesa”. Es la forma de anunciar públicamente el rechazo al diálogo, señalar la inconformidad con lo que ocurre y hacer patente el desacuerdo.
Estoy convencido de las bondades de la reelección legislativa, donde se localizan a su favor argumentos sólidos, tanto para el desarrollo y fortalecimiento de nuestra democracia.
Que los ciudadanos paguen los caprichos del poderoso, y los diputados, previas prebendas, se pongan incondicionalmente al servicio del gobernante en turno.
La desconfianza que prevalece tiene un sustento ganado a pulso.
El 2013 es un año de cimentación, con avances legislativos, ahora falta su aplicación, que ése es otro cantar.
En la actualidad los partidos políticos, en general, pasan por etapas críticas, circunstancia similar a lo que ocurre en el país.
Si queremos cambiar México, debemos comenzar por transformarnos nosotros mismos.