Porque lo digo yo
Es curioso cómo de pronto se me atravesaron dos mujeres colocadas en los dos polos del pensamiento, cuyas producciones sean merecedoras de loa y desprecio respectivamente.
Es curioso cómo de pronto se me atravesaron dos mujeres colocadas en los dos polos del pensamiento, cuyas producciones sean merecedoras de loa y desprecio respectivamente.