Porque lo digo yo
Es curioso cómo de pronto se me atravesaron dos mujeres colocadas en los dos polos del pensamiento, cuyas producciones sean merecedoras de loa y desprecio respectivamente.
Es curioso cómo de pronto se me atravesaron dos mujeres colocadas en los dos polos del pensamiento, cuyas producciones sean merecedoras de loa y desprecio respectivamente.
Lo cierto es que el fin ideado e ideal que anunció Fukuyama ya no existe, si alguna vez existió y sí, en cambio, somos testigos -y víctimas- de un escenario universal multipolar, con su cuota infame de violencia, guerras y víctimas inocentes por millares.
De entrada, ya al tema de este artículo, me refiero a uno de los últimos comentarios de Donald Trump sobre América Latina, que menciona incluso a México, como objeto de intervención militar estadounidense…
En lo que hace a las formas, recuérdese por ejemplo el primer cara a cara, hacia marzo de 2017, del “hombre más poderoso del mundo con la mujer más influyente”, Ángela Merkel, la canciller -primera ministra- de Alemania.
Guerras que según analistas como Luc de Barochez en el diario francés Le Point (7/11), “son atizadas por Rusia, Irán, Turquía, y discretamente apoyadas por China… para ¡acelerar la caída de Occidente!”.
De los gobiernos que encabezarían esta Marea Rosa social demócrata, el de Brasil es sólido, a pesar de turbulencias que debe enfrentar, y la experiencia, el talento y el feeling político de Lula…
Sin embargo, las cuatro potencias tienen su talón de Aquiles: el de Rusia, dramáticamente confirmado por la guerra en Ucrania, es la debilidad e incompetencia militar y la subordinación a un líder que ha perdido el rumbo…
A primera vista, sin embargo, la Unión Europea tendría prioridades que atender antes que sus relaciones con América Latina. Para empezar, hacer frente a los “malvados” que amenazan su existencia desde el exterior.
La “conexión latinoamericana” —como la llamo— del tema ucraniano me dará oportunidad de hablar también de América Latina.
Un quilombo es asimismo América del Sur, no solo en Venezuela y su cáncer político llamado Maduro. También en Colombia que, sin poder deshacerse de Álvaro Uribe, otro dictador, embozado.
Lo mismo sucedía en Centroamérica, donde los exguerrilleros del FMLN triunfaban en dos elecciones presidenciales salvadoreñas, en 2009 con Mauricio Funes y en 2014 con Salvador Sánchez Cerén.
Muchas de las promesas de campaña no podrán cumplirse voluntaristamente sin que ello implique un costo fiscal o gasto presupuestal.
Se ha erigido como la voz de los migrantes que sufren las consecuencias del endurecimiento de la ley migratoria estadounidense.
En la Iglesia Católica latinoamericana también se da una lucha de ideas, acorde con la que se lleva a cabo en toda la sociedad.
“El canciller mexicano tendrá que corregir esta política rara que ha asumido; de lo contrario, muchos sectores del país le pedirán su renuncia”.
La elección del 45o. Presidente de la Unión Americana, el “republicano” Donald John Trump, en menos de un mes de gobierno ha puesto de cabeza al planeta, actuando contra todos, como chivo en cristalería.
El organismo pidió evitar especulaciones ni temores ante la posibilidad de que Trump se retire del TLCAN.