Los despojos en la ciudad
Con una escritura se avala que se vendió el inmueble, pero en realidad esa operación nunca sucedió. Es decir, no se reconoce la operación, como tampoco las firmas, ni a la persona señalada como compradora.
Con una escritura se avala que se vendió el inmueble, pero en realidad esa operación nunca sucedió. Es decir, no se reconoce la operación, como tampoco las firmas, ni a la persona señalada como compradora.
Lo más riesgoso en la coyuntura en que nos encontramos, es la posibilidad de que se rompan los límites que la mayoría de gobernadores deben tener para poner coto a su voracidad y corrupción…