Sabías que prohibir rara vez resuelve un problema
Hoy, el celular y las redes sociales cargan con la misma condena: distraen, enferman, empobrecen la atención. La respuesta, casi siempre, fue la misma: prohibir, restringir, sacar del aula.
Hoy, el celular y las redes sociales cargan con la misma condena: distraen, enferman, empobrecen la atención. La respuesta, casi siempre, fue la misma: prohibir, restringir, sacar del aula.
¿Y por qué hacer esto justo ahora? La propia universidad lo explica en un memorándum interno: quieren devolverles a los estudiantes la libertad de pensar por sí mismos…