Sabías que la inteligencia artificial enfrenta su verdadera prueba: convertir el crecimiento en ganancias
El problema es que desarrollar y operar los sistemas de IA cuesta cantidades enormes de dinero.
El problema es que desarrollar y operar los sistemas de IA cuesta cantidades enormes de dinero.
La ética de la IA actual no busca evitar que las máquinas se rebelen al estilo Terminator.
Piénsalo así: en la Edad Media, el campesino necesitaba tierra para sobrevivir y se la daba un señor feudal a cambio de tributo.
Imagina que entras a tu biblioteca digital y el libro que estabas leyendo a la mitad desapareció porque la editorial cambió de opinión, o que tu canción favorita de Spotify ya no está disponible por un pleito de derechos de autor.
Hemos pasado de saludarnos en la banqueta a darnos “like” en la pantalla. Y si creías que la Inteligencia Artificial era cosa de películas de ciencia ficción, piénsalo de nuevo…