Mujeres Entrañables: Juana de Arco
Juana estaba absolutamente convencida de su misión. Y así lo hizo sentir al monarca, a los nobles y a los militares.
Juana estaba absolutamente convencida de su misión. Y así lo hizo sentir al monarca, a los nobles y a los militares.
Lo que convirtió en gran actriz a esta mujer, que no podía imaginar la vida fuera de la actuación, que se casó tres veces y que tuvo cuatro hijos – entre ellos Isabella Rossellini –, fue la combinación perfecta de naturalidad (casi no se maquillaba) y versatilidad…
Desafiando el protocolo de los primatólogos del establishment, que asignaban números a los simios para identificarlos, ella comenzó a hacerlo de acuerdo con la personalidad de cada mono.
A los diecinueve años, se casó con el diplomático Erik Staël, embajador de Suecia en Francia, quien tenía treinta y siete. Pronto descubrió que no había entre ellos pasión alguna y, si ella anhelaba algo en la vida, era eso: pasión.