También en economía y seguridad
Resulta doloroso que también internacionalmente se hable de “una crisis humanitaria en México”.
Resulta doloroso que también internacionalmente se hable de “una crisis humanitaria en México”.
Las naciones avanzadas… sabrán neutralizar todo lo malo que albergan las intenciones perversas de los vividores de este juego deportivo tan en boga.
Acaso pudo haber matizado esa frase, pero no lo hizo.
A esos graves males no debemos darles —ni el individuo inteligente ni la honrada sociedad— las dimensiones que no les corresponden.
Esos pequeños cuentos que tienen como personajes a miembros del reino animal son aleccionadores.
Debe preocuparnos la economía, ya que es un núcleo central en torno del que gira la vida mundial, y también la existencia de cualquier individuo.
La sobrevivencia de la especie humana está de por medio.
“Todos los habitantes de México son culpables, hasta que no demuestren ser inocentes.”
Sus lauros los condujeron a la soberbia despreocupada y altanera, menospreciando a los soldados del México juarista, indios con hambre, mal armados y sin formación educativa militar.
Esos días de guardar no son para guardar los secretos divinos, sino para darlos a conocer a todo el pueblo.
Esas falsedades son algunas de las razones por las que nuestro mundo parece derrumbarse.
El meollo del problema inicial planteado por Ramos y por Paz fue el porqué del sentimiento de inferioridad que los mexicanos llevamos dentro.
Es peligroso ser inmensamente rico, rodeado de hambrientos.
Constituye un denominador común frecuente motivado por corrupción, incapacidad, o importamadrismo.
No admitamos que la globalización haga de las suyas, en perjuicio de todos los recursos de México.
Si WhatsApp se domiciliara en Guanajuato, el gobernador le pondría WhatsApp a la capital de ese estado.
Urge que los asuntos de barandilla, por más delicados y trascendentes que sean, ocupen su lugar ordinario y común en los medios de comunicación masiva.
Ni las migajas ni las limosnas van a dar solución integral a nuestras dificultades económicas.
Muchos políticos, en pleno ejercicio de poder, pagan enormes despliegues de publicidad para su ego, sin estar en épocas de campañas electorales.
Catastrófico sistema es el que crea asesinos y ladrones y, luego, de éstos castiga a los pobres y premia a los ricos.