¿Qué se comió México?
El pasado martes se cumplieron tres años de que el licenciado Enrique Peña Nieto tomó posesión como presidente de la república.
El pasado martes se cumplieron tres años de que el licenciado Enrique Peña Nieto tomó posesión como presidente de la república.
Estamos a pocos días de cerrar 2015 y todo apunta a que la actividad económica tendrá un crecimiento entre el 2.2 y 2.5 % y no a 3 %, como estimó la Secretaría de Hacienda a principios de 2015, en sus Criterios Generales de Política Económica. El FMI la semana pasada reestimó a la baja su perspectiva de crecimiento para México, de una tasa 2.3 %, dejándola en 2.25 por ciento.
En julio pasado, en este mismo espacio, atisbamos sobre la importancia y la trascendencia del programa “El médico en tu casa”, implementado hace 15 meses en la Ciudad de México gracias a la visión del jefe de Gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera Espinosa, y el secretario de Salud del Distrito Federal, Armando Ahued Ortega, quienes, más allá de siglas partidistas tuvieron a bien diagnosticar y atacar una de las más apremiantes necesidades sociales en nuestra ciudadanía, sobre todo en aquéllos a quienes se tiene clasificados como las clases más desprotegidas.
A mediados del próximo enero en Colima habrá de celebrarse una especie de segunda vuelta para elegir gobernador de esa entidad de los ilícitos cometidos durante el proceso que finalmente se declaró inválido.
Nuestra clase política se ha acostumbrado a actuar de manera bipolar, la coyuntura se acompaña de la ocurrencia, un juego perverso que no reporta beneficio alguno a la ciudadanía aunque es lo recurrente porque al parecer sólo procuran sus intereses y no el beneficio común.
El recuento de este 2015 al que le restan pocos días para concluir, no es positivo, deja muchos sinsabores. Es verdad que al tratarse de un año electoral se preveían algunos sobresaltos, no obstante, al margen de los procesos y las respectivas campañas, los escándalos prácticamente permanentes, vinculados con actos de corrupción, incluyendo la fuga del Chapo, fueron el sello registrado por la historia.
Con toda claridad, en más de una ocasión Miguel Ángel Mancera ha declarado su propósito de ser candidato presidencial. El trampolín para dar el ansiado salto es el gobierno del Distrito Federal, al que llegó con casi 70 por ciento de los votos, y que por muchas razones es un escaparate de primer orden para la proyección de un político con aspiraciones.
Los recientes y trágicos siete atentados terroristas ocurridos el pasado día 13 en París y acreditados por el Estado Islámico (IS), que costaron la vida a 129 personas y dejaron heridas a otras 300, tienen volteado el mundo de cabeza y han vuelto a poner la señal de alarma en los riesgos que plantea el terrorismo a la paz y la seguridad internacionales.
La elección de los dos nuevos ministros que integrarán la Suprema Corte de Justicia de la Nación es de la mayor transcendencia para la salud de la república. En este proceso, el Senado enfrenta un dilema: por un lado hacer un proceso obscuro, de negociación política de partidos y sectaria, que hará que un grupo logre la posición de un ministro, pero con cargo a la potencia de las instituciones; o la alternativa de un proceso con un debate de fondo, visible y transparente.
En México, la llamada industria sin chimeneas juega un papel preponderante cuando hablamos en términos de crecimiento, desarrollo y empleo. Por características naturales, pero también por el esfuerzo y el impulso gubernamental (los tres niveles de gobierno) y el de la iniciativa privada, en años recientes nuestro país se ha convertido, ante los ojos del mundo, en un importantísimo destino para los visitantes, que maravillados descubren cómo, desde la Península de Baja California hasta la Península de Yucatán
Apenas iniciada la semana en curso, los mexicanos hemos vuelto a contemplar pasmados una lamentable impronta: los personajes que se autonombran defensores del pueblo, contestatarios de los políticos corruptos o críticos del régimen, y ahora líderes nacionales de partidos políticos como el de Morena, acuden al doble discurso para tratar de enmascarar su doble moral.
El debate se centra estos días en si es legal, valido o lícito para los dirigentes de los partidos políticos del país usar dinero público para aparecer en spots televisivos o de radio; en el caso de los funcionarios públicos está claro que es violatorio de ley y prohibido por el artículo 134 Constitucional para todos los órdenes de gobierno: municipal, estatal y nacional y los poderes Ejecutivo, Legislativo, Judicial y órganos autónomos.
Muchos, con vasta experiencia en campañas electorales, han advertido que los sondeos y encuestas que se realizan cuando falta mucho tiempo para la elección son útiles pare diseñar las precampañas, pero de ninguna manera pueden tomarse como predicciones de cómo será una elección.
Empiezo confesando que soy lo que antes se decía un afrancesado, un adjetivo aplicado allá en tiempos de la Revolución Francesa y Napoleón a los españoles que simpatizaban con las ideas liberales francesas. Sería interesante que alguien hiciera la historia de las admiraciones mexicanas a Francia.
La imposición del modelo neoliberal, a escala mundial, ha reducido el campo ideológico de los partidos, sus doctrinas se han quedado adocenadas frente a la imposición de un modelo que da auge a la democracia liberal y a la defensa de los derechos humanos como razón de ser del Estado, lo cual es una visión decimonónica del pensamiento político.
El presidente Enrique Peña Nieto ha dicho en varios momentos que “primero los pobres”. Me queda en claro que es una frase, no un programa ni, mucho menos, una promesa. Pero por algo se comienza. Me indica que está consciente de algo que le duele.
El resultado de los comicios en Argentina, además de su validez intrínseca como respeto a la voluntad de los electores en un genuino proceso electoral democrático, contiene varias interrogantes, lecturas y lecciones, no sólo para esa nación hermana u otros países de la región; en realidad lo son para toda America Latina y será muy seguramente materia de estudio y análisis de académicos y políticos.
Parece que el gobierno mexicano estuviera haciendo de la evaluación a los maestros la esencia y el eje de la educación nacional, cuando esta labor, necesaria, sólo es un simple instrumento.
Este 4 de noviembre se conmemoraron los 150 años de la representación de Don Juan Tenorio en los patios del Palacio Nacional, en ocasión del cumpleaños de la emperatriz Carlota Amalia de Bélgica, para quien su amantísimo esposo ofreció la “función solemne” a la que don Antonio Mañón hace referencia en su prolija obra sobre la historia del teatro en México.
En marzo de este año el gobierno mexicano se vio inmerso en una polémica al descalificar el informe del relator especial de la ONU sobre la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, Juan E. Méndez, pues éste señaló que en México la tortura era una práctica generalizada.