Corte de caja

Después de haber transcurrido los procesos electorales más enrarecidos de la historia contemporánea del México moderno, bajo un cúmulo de análisis, opiniones, proyecciones y prospectiva que vaciaron los tinteros y despertaron diversas expectativas, ahora las fuerzas políticas entran en el terreno de la autocrítica y, con objetividad manifiesta derivada de los resultados obtenidos, hacen su corte de caja.

El eterno gatopardismo

Realmente nada ocurrió fuera de lo previsto. El país vivió la jornada electoral sin mayores problemas. Del número previsto de casillas electorales, un porcentaje muy elevado fue instalado y en consecuencia los atracos de la CENTE apenas afectaron la elección. Un puñado de casillas y papelería destruida, amenazas y más amenazas, básicamente en Guerrero, Oaxaca, Michoacán y Chiapas, estas últimas en número mínimo.

Todo un hit

A 10 meses de distancia de su implementación en el Distrito Federal, el programa “El médico en tu casa” , coordinado por la Secretaría de Salud capitalina, que encabeza el doctor Armando Ahued Ortega, es indudablemente una de las joyas de la corona de la administración del jefe de Gobierno Miguel Ángel Mancera, toda vez que éste representa, sobre todo para las clases más desprotegidas, un importante punto de referencia en lo que a la asistencia social respecta.

Vecinos distantes

La lucha por el poder se aprecia en toda su expresión en las campañas electorales, donde se muestra el verdadero rostro de muchos candidatos dispuestos a hacer cualquier cosa con tal de llegar, incluyendo el ridículo: los vimos bailando, cantando, diciendo y haciendo disparates, prometiendo cuanta ocurrencia les venía a la cabeza y hasta amenazando y golpeando, pasando por el reparto de despensas y la compra del sufragio.

¡Voten, por favor, voten!

Seamos sinceros, la actual coyuntura, que por cierto de coyuntura ya no tiene nada y de actual mucho menos, no da como para que le tengamos mucha confianza tanto a los políticos como a las autoridades electorales. Y, por favor, no se ofendan señores. Su desempeño en el pasado, en el presente y en el futuro se centra en ver para su propio santo y dejar en el último lugar de su pirámide de prioridades las necesidades del ciudadano, del elector, de aquél al que sólo toman en cuenta cuando se trata de sustraerle el sufragio por medio de engaños, promesas y ridículas dádivas (una gorra, un lunch, una camiseta, una sombrilla…).

Hacienda decide y la deuda aumenta

Hace unas semanas comenté cómo la elaboración del llamado presupuesto cero, es decir el que no parte de las asignaciones otorgadas en años anteriores a las distintas dependencias y organismos autónomos, sino que se rediseña completamente según los criterios de la Secretaría de Hacienda (en este caso, lo que ya es el colmo, asesorada por el Banco Mundial), esa elaboración, decía significa la introducción abierta de la arbitrariedad. Me quedé corta. Porque si bien el presupuesto cero es efectivamente el ejercicio de la arbitrariedad pura, lo cierto es que la actual administración no ha necesitado esperar a la elaboración de esos nuevos lineamientos, sino que ya está actuando arbitrariamente desde hoy.

Nación al alba

Tras los acuerdos pactados por las 250 organizaciones que participaron en la Caravana Nacional por la Defensa del Agua, el Territorio, el Trabajo y la Vida, la movilización social no quedará más en el terreno de las declaraciones y las denuncias públicas; ahora, pasará a una articulación social donde ni una sola lucha de los indígenas, campesinos o trabajadores quedará aislada.

Hoy toca votar

“No hay fecha que no se cumpla y plazo que no se venza”… y el día de la jornada electoral es hoy, 7 de junio, este día se pone en juego la disputa por 2,179 cargos: 500 diputaciones federales, 641 curules locales, 993 presidencias municipales, 20 juntas municipales y 16 delegaciones del Distrito Federal; con la concurrencia en 17 entidades federativas, lo que constituye una gran diferencia con los procesos electorales anteriores, el más cercano en concurrencia se había logrado en catorce estados; la apuesta es que un día, la concurrencia se dé en todo el país, con lo que se concentrarían la mayoría de los procesos electorales en una sola fecha y así despejar a los gobiernos y representantes de tantas jornadas electorales que los distraen.