Un new deal para los servidores públicos
Establecer un trato digno, considerado y empático para los servidores públicos honestos.
Establecer un trato digno, considerado y empático para los servidores públicos honestos.
Inmerso en una política belicista contraria al espíritu pacifista del Estado mexicano, Calderón pretendió imponerse y acotar a sus adversarios.
Todo se reflejará en los niveles de abstencionismo.
Frente a la historia intelectual del panismo, lo que se observa es una miseria del pensamiento.
Los rostros de la desesperación, el hambre, la muerte y la injusticia se han vuelto elementos cotidianos.
Estamos en otra fase de desarrollo histórico del Estado nacional que ya no corresponde a la filosofía, ni a la concepción, ni a los ideales de los movimientos emancipadores anteriores que le dieron vida en siglos pasados.
Busca avivar el resentimiento subyacente en una sociedad con tan amplia brecha de desigualdad.
Mancera bateó todas las pelotas que le lanzaron, pero sin fuerza ni personalidad.
Lo que puede inquietar a las instituciones electorales son las posibilidades de movimientos que pretendan cuestionar el resultado final, alegando fraude electoral.
Por fortuna, ya no habrá más debates oficiales.
El pueblo de México se encuentra agobiado de tanta brutalidad asesina.
Estamos inaugurando un proceso de colaboración con el próximo gobierno.
El PAN no repetirá en la primera magistratura de la nación.
Le encantaba la poesía, especialmente la de los autores hispanoamericanos. Nos recitaba Suave Patria, de López Velarde; El romancero gitano, de García Lorca; Civilización, de Jaime Torres Bodet; Las moscas, de Antonio Machado.
No se llegó a ninguna solución que aleje el fantasma de una nueva y profunda recesión.
No se puede esgrimir un pequeño error ni llegar a ecuaciones tan diferentes por contabilizar quién sabe qué sin más tarde poder demostrarlo.
Felipe Calderón dijo que aclarar no es hacer propaganda. El problema es cuando la pretendida aclaración es en realidad una mentira.
The Guardian ha sabido defender cotidianamente la libertad de prensa como un derecho inalienable del periodista y del lector.
Cuando me despedí del doctor en derecho, me dije que le estaba estrechando la mano al futuro jefe de Gobierno del Distrito Federal.
El mismo ADN político corre por todo el torrente sanguíneo de nuestro sistema de partidos.