Toda la gran psicología
La curiosidad hace al ser humano, y el afán de conocer lleva al ser humano a preguntarse por todo, lo que está a la mano y lo que es tan solo conjeturable. Uno de sus temas primarios: el propio ser humano.
La curiosidad hace al ser humano, y el afán de conocer lleva al ser humano a preguntarse por todo, lo que está a la mano y lo que es tan solo conjeturable. Uno de sus temas primarios: el propio ser humano.
La infancia es un día largo y luminoso
mas es sólo uno y se vuelve noche,
el recuerdo es el corazón de los sueños
igual que las ansias palpitantes del moribundo.
La ardilla gira, cae y resplandece,
obscura vida que sin alas vuela
por perfecta confianza en su destreza.
Perdido en el caudal de sus ensueños,
en la orilla de sí, el hombre acecha
el indicio sutil de una presencia,
un cuchicheo, un guiño, una promesa
que vuelvan habitable aún la ausencia.
Pocas directoras escénicas en México han desarrollado su carrera al tiempo de levantar genuinamente una leyenda en torno suyo.
Al mismo tiempo, las ganancias de la industria cinematográfica, editorial y de la que explota el esoterismo, han sido y serán fabulosas.
Camino a la orilla del malecón de madera rojiza. En el cielo azul claro hay una gran luna que va al ocaso.
El tiempo, desleído, borronea
el fiero azul cobalto de la noche
encendida. Atrás quedaron, ciegos,
los primitivos resplandores.
Gonzalo Martré es uno de los escritores más originales de México, aunque suele ser excluido de varios círculos debido a su carácter beligerante: no se muerde la lengua para decir verdades de personajes notables (escritores, editores, políticos) lo que, por supuesto, irrita a más de uno.
Zhang Huan (Anyang, Henan, China, 1965), es considerado internacionalmente como uno de los artistas conceptuales chinos más importantes, él junto con otros —ente ellos Yang Fudong—, llamaron la atención de los críticos en la Bienal de Venecia de 1999.
Tu tejido orgánico, delgado,
compuesto de blandos, yuxtapuestos
globos oculares,
humedece su blandura con el tacto
y acaso estalle un día y se deshaga
en un estúpido tropiezo.
Sin temor al lugar común, las narraciones que se agrupan en Trazos en el espejo, nos confirman que la vida es una novela, y en el volumen que hoy nos ocupa son tan sólo fragmentos de cada novela aún no terminada.
Juan Carlos Aldir (Ciudad de México, 1971) desarrolla una novela de violencia y muerte pero estos conceptos son solamente el pretexto para adentrarse en la sociedad, sobre todo, capitalina. Asesino de muertos (Lectorum, México, 2011).
La función lúdica ha sido una de las más relevantes en la historia de la literatura, desde los meros juegos de palabras y la ambigüedad, hasta el hibridismo genérico, la fragmentación y la mezcla de imágenes visuales con verso o prosa.
Este 2011 fue un año de muchísima oferta a través del teatro independiente y también del comercial.
No deja de ser curioso que el estridentismo, corriente de creación poética con la que se buscaba romper con lo anterior e inaugurar un porvenir de inacabables cambios en todos los órdenes de la cultura, halla nacido en México en la mente de un joven veracruzano, de Tuxpan más precisamente, que vivió su infancia y su juventud de un modo no muy distinto al de los niños y los muchachos provincianos de familias de clase media.
Siempre que se habla de Céline dicen que le encanta husmear en las cloacas y, en consecuencia, su prosa está empapada de esa realidad, de las metáforas que propicia y del lenguaje bronco, soez, de la gente que habita esos infiernos.
En El Jefe máximo (Alfaguara) Ignacio Solares ratifica su conocimiento de la historia nacional y su capacidad para humanizar a los personajes que han intervenido en ella.
En el año 2011 la etiqueta más popular de Twitter fue sobre la de la caída del presidente Hosni Mubarak, Egipto y la llamada “primavera árabe”. Fue, por así decirlo, un acontecimiento totalmente twittero.
Pocas veces nos preguntamos por qué nos regimos por un calendario cristiano, que se ha globalizado, al menos para las transacciones comerciales, aunque aún existen otros calendarios locales.
De pocos poetas mexicanos se ha hablado tanto, entre los críticos y popularmente, como de Ramón López Velarde.