Retablos profanos

Recientemente se inauguró la exposición titulada Retablos profanos en la Biblioteca Miguel Lerdo de Tejada, en el Centro, de la Ciudad de México, la que estará abierta al público hasta mediados de noviembre y que también puede visitarse enhttp://retablospro­fa­nos.tumblr.com. Sobre esta exposición charlamos con el artista Mauricio Gómez Morín.

Bazar de la serpiente

El escritor se afianza a su labor creativa más allá de un aparente impedimento físico, caso del poeta que hoy nos ocupa con su libro Bazar de la serpiente, con el que trepa hacia la luminosidad creativa paradójicamente con todos los sentidos, menos con la vista. Es la condición que Gilberto Castellanos (Ajalpan, Puebla, 1945) lo envuelve, mas su labor se sobrepone, es entonces que la mirada se muda hacia todo el cuerpo: “El bochorno arte, fósforo en el tímpano y un vacío/ que afina repeticiones del calendario,/ sapiente ocular para la desmemoria, seso/ arduo del febrero que ya no escucha marzos/ con anquilosis y un flaco, yo, héroe que adivina/ las vocales reidoras en las comisuras”.

Niños tristes

La repercusión del día nuevo, el de la tecnología, el de la gente que ha cobrado una actitud grotesca, por decir lo menos, tiene una presencia aparentemente oculta entre la sociedad, mas de ningún modo es así. En el libro que hoy nos ocupa Niños tristes —título que no lo encontramos apegado en ningún modo a los relatos— el autor nos retrata la cotidianidad, una cotidianidad en la que se ha vuelto común el engaño, la falsedad, lo inestable, la depresión y, por encima de todo, lo irónico que puede llegar a ser en nuestro medio, el de una sociedad mexicana lastimada por el día nuevo.