Encuentros y desencuentros, novela valiente
Una novela, como la que aquí se comenta, puede servir también para una denuncia valiente retomando la experiencia, propia o de otros, de quien ha vivido un acontecimiento histórico.
Una novela, como la que aquí se comenta, puede servir también para una denuncia valiente retomando la experiencia, propia o de otros, de quien ha vivido un acontecimiento histórico.
La Escuela de Escritores de la SOGEM es un ejemplo de cómo la formación de creadores de textos se puede dar sin el apoyo oficial, pero con mucha pasión.
El presidente quiere que la Corona Española se declare culpable y pida perdón a los indios de Mesoamérica. Por supuesto, lo rechazaron tajantemente.
Ahora, por los reconocimientos que ha obtenido esta película, entre los que destacan tres Óscares, casi se podría decir: el éxito de Roma corresponde al éxito del actual gobierno de México.
La novela es la narración de una determinada historia. El problema para un escritor es cómo escribir sus historias, cómo escribir la historia que pasa por su mente en el papel o en la pantalla del ordenador.
La muchedumbre se deja llevar, cree que es tomada en cuenta, aunque sea para un engaño.
Lo que se presenta como prudencia del gobierno mexicano es una respuesta diplomática.
Mostraba oposición al American Establishment y, por ende, al del mundo entero. Se le conoció como “profeta del rock”
¿O era un concierto de rock o era un mitin de Morena con su santo indiscutible? Crónica imperdible de Humberto Guzmán.
En pleno comunismo, Kafka era considerado, en la antigua Checoslovaquia, un escritor “pequeño burgués, judío, que escribía en alemán”.
Quise buscar los caminos de mis novelas Los buscadores de la dicha y Los extraños que tienen como trasfondo Praga.
Alguna vez estuve en las Islas Marías, la cárcel de leyenda negra por antonomasia —más que el antiguo Palacio Negro de Lecumberri—
Su intención no era tanto desenmascarar un sistema de opresión nacional sino de novelar una situación terrible.
No sé por qué creemos que los escritores que nos gustan son siempre geniales. En estas páginas, alguna vez escribí que Mario Vargas Llosa es un maestro de la novela —no recuerdo si me refería a una de sus novelas o por el conjunto de ellas—
Todo monstruo, al ser rechazado, se le condena a la soledad, uno de los peores padecimientos del género humano.
En días pasados se clausuró el VII Congreso Internacional de la Lengua Española, en Puerto Rico. El presidente de la Academia Mexicana de la Lengua
La visita del papa Francisco quedó atrás. Alguna gente negó la utilidad de su visita, de acuerdo con una encuesta citada en radio. Como dijeron sus adelantados, Francisco no venía a resolver los problemas del país, sino, él lo dijo, como un peregrino, como un misionero. Por eso se negó a recibir a los “padres de los 43 desaparecidos”, que se hubiera entendido que bendecía a ese grupo político. Algunos pecaron de ingenuidad —se peca de todo—, dijeron que no se lo permitió el gobierno. El dolor es universal y no es propiedad de un sector específico de la sociedad.
Cuando murió el superstar británico David Bowie, el 10 de enero pasado, en Manhattan, Nueva York, me di cuenta, no sin nostalgia, que algo de mí había muerto o estaba a punto de ocurrir. Otros se han referido a sus valores musicales, las imágenes de sí mismo que gustaba mostrar a sus fans y algo acerca de su vida; así conocimos el barrio Brixton de Londres, donde nació en 1947.
En el 2015 que terminó tuvimos la oportunidad de visitar el Universo de Farabeuf de Salvador Elizondo (1936-2000) en el Palacio de Bellas Artes. En una pequeña sala, que por el silencio y la penumbra que ahí imperaban parecía más un velatorio que una exposición sobre una novela publicada hacía cincuenta años. Después de cruzar el río de visitantes de las exposiciones de Miguel Ángel y Leonardo da Vinci, por la “magia” de la televisión, llegar al aposento de una novela intimista, de vanguardia en su momento, fue para mí, espectador único, como recogerse en la profundidad del ser o en la de la incógnita de la vida.
En días pasados (no) se festejó otro 20 de noviembre, día del inicio de la Revolución Mexicana en 1910, aunque el enfrentamiento de los hermanos Serdán con soldados del ejército mexicano se dio el 18. El 5 de febrero de 2016 se conmemorarán noventa y nueve años —en uno y dos meses más los cien— de la Constitución de 1917. Me anticipé a este último acontecimiento con mi novela* en la que el personaje leitmotiv, Emerenciano Guzmán, es un militante carrancista de Salvatierra, Guanajuato, de “la vida real”.