La “supremacía” de los Ku Klux Klanes
El redactor de la reforma conocida como “supremacía constitucional” no está en la presidencia, tampoco en el Congreso, está en “La Chingada” y tiene como poderoso operador a Andy López Beltrán…
El redactor de la reforma conocida como “supremacía constitucional” no está en la presidencia, tampoco en el Congreso, está en “La Chingada” y tiene como poderoso operador a Andy López Beltrán…
La intentona de reforma que presentó Morena para impedir que las reformas constitucionales sean impugnadas mediante amparos o controversias es un golpe brutal a la democracia y a los derechos humanos.
La tómbola de Morena es el Joker, el Guasón. El delincuente burlándose de la ley, el que irrumpe para vengarse y destrozar el sistema. La mayoría morenista decidió acabar con el futuro de cientos de seres humanos por el simple hecho de ostentar el poder.
¿Hasta dónde puede llegar el “diálogo” entre Noroña y Piña si ya se advirtió que Morena no cederá un milímetro en la elección de jueces, ministros y magistrados?
Al rendir protesta como la primera Presidenta de México, Claudia Sheinbaum pidió que la llamaran Presidenta con “A”. Con esa solicitud busca que la igualdad de género empiece por el lenguaje.
Con el ungimiento de su hijo Andrés López Beltrán en la Secretaría de Organización de Morena no está diciendo con toda claridad a los mexicanos: seguiré en el cargo.
Zedillo fue cuidadoso. Utilizó la palabra tiranía para no excederse, pero en las partes medulares del texto la reforma judicial se convierte en la radiografía de un acto delictivo y dictatorial premeditado en el que participaron varios actores.
Dos poderes, el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo operaron para someter al Poder Judicial. Para rendirlo y someterlo a los dictados de un régimen que busca acabar con la separación de poderes.
López Obrador utilizó una vía constitucional, –presentó una reforma ante el Congreso–, para dar un golpe de Estado y disolver al Poder Judicial. Recurrió a la democracia para matar a la democracia.
Cuatro magistrados aceptaron convertirse en aliados de un proyecto político que busca poner punto final a la división de poderes y al Estado de derecho.
En un país sin cultura jurídica, que ríe con obras de teatro callejeras montadas por Morena para humillar la figura del juez, no se entiende que la reforma de López pone en riesgo los derechos más elementales de cada mexicano.
Este es un gobierno podrido. Ha tejido una red de corrupción, de impunidad y de protección a delincuentes. La complicidad con el narcotráfico ya rebasó todas las fronteras. Hoy está en los pasillos de la misma presidencia de la república.
Los consejeros del INE están a pocas semanas de dar a conocer la distribución de plurinominales y la composición del Congreso. La gran pregunta es si van a actuar con independencia o si ya aceptaron convertirse en agentes al servicio del régimen.
Un presidente que presume ser todo poderoso, que ha soltado frases como “Un presidente lo sabe todo”, en esta ocasión poco le ha importado aparecer como un mandatario desinformado…
Trump ha sido el presidente más antimexicano de los últimos tiempos. Ha insultado a México y a su pueblo como nadie lo ha hecho y de este lado no hay quien defienda la dignidad de la nación.
La estrategia del régimen es evidente: anular a la oposición. Dejarla sin peso político, con una presencia meramente testimonial y sin voz para comenzar a construir desde las cámaras una dictadura.
Acosta Naranjo y distintas organizaciones ciudadanas hacen la propuesta cuando el gobierno está a punto de asaltar al Poder Judicial y dar un golpe mortal a la columna vertebral de las instituciones democráticas.
La ministra Norma Piña es una de las principales víctimas de la inversión moral impuesta por el régimen. Hoy acatar la Constitución, defender la autonomía y la independencia del Poder Judicial, evocar la ley es considerado como una agresión al presidente de la República y a su proyecto.
La reforma propuesta parte de dos falsedades: no es un remedio a la corrupción y tampoco facilita el acceso a la justicia. Esas no son sus prioridades. No hay en la iniciativa una sola letra para mejorar la administración de justicia.
La Presidenta que necesita México tendría que estar dispuesta a dialogar con todas las fuerzas políticas, con todo el abanico de un país multicolor. Sentarse a enhebrar con la oposición a ese México que necesita unirse y reconciliarse para vivir en paz.